Pais:   Chile
Región:   Metropolitana de Santiago
Fecha:   2018-08-12
Tipo:   Prensa Escrita
Página(s):   A10
Sección:   VIDA - CIENCIA - TECNOLOGÍA
Centimetraje:   38x31

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Kim Kardashian, que tiene 115 millones de seguidores en Instagram, suele usar filtros en sus historias de redes sociales. Este aumenta el tamaño de los ojos y afina la cara.

Algunos de los filtros más populares de Snapchat (en las fotos) agrandan y aclaran los ojos, reducen la barbilla y el cuello y mejoran el aspecto de la piel. Los efectos de luz también generan la ilusión de una nariz más fina y labios más gruesos.

A la izquierda, el efecto del filtro de pecas, en Instagram. A la derecha, así lucen los tatuajes temporales que se hacen en Chile.
El Mercurio
Doctores abordan el tema en la revista médica JAMA:
Las selfies y los filtros de las redes sociales están moldeando los estándares de belleza de los jóvenes
Ahora, los pacientes buscan cirugías para parecerse más a sus fotos filtradas que 'mejoran' su aspecto. El fenómeno ha sido llamado por los especialistas como 'Dismorfia de Snapchat'.
La aplicación Snapchat permite agregar una corona o unas orejas de perro a una selfie. Pero también puede mejorar la piel, agrandar los ojos y estilizar la nariz. Esto se logra a través de filtros incorporados a la aplicación que añaden elementos a la foto y 'mejoran' el rostro. A medida que estas imágenes se viralizan, se crean expectativas en algunos jóvenes, quienes las han ido adoptando como un estándar de belleza. Así lo indica un grupo de investigadores del Boston Medical Center (EE.UU.), quienes acaban de publicar un análisis sobre el tema en JAMA, la revista científica de más amplia difusión en el mundo.

'Anteriormente, la tecnología de edición de fotos estaba disponible solo para celebridades. Hoy, con aplicaciones como Snapchat y Facetune, ese mismo nivel de perfección está accesible para todo el mundo', indica la publicación. En ella, los autores advierten sobre un nuevo fenómeno llamado 'Dismorfia de Snapchat', que nace a raíz de un grupo creciente de adolescentes y jóvenes que solicitan cirugías para parecerse a sus propias selfies con filtros.

Así, una versión 'mejorada' del propio rostro se ha convertido en un nuevo patrón de belleza entre la juventud. 'Junto con eso, he visto muchos casos de trastorno dismórfico corporal en los últimos años', dice a 'El Mercurio' la doctora Neelam Vashi, autora principal del texto. 'Estos son pacientes con una preocupación excesiva por defectos mínimos en su apariencia, lo que afecta su sentido de realidad y su relación con el entorno', explica Vashi.

Según su artículo, el 55% de los cirujanos plásticos estadounidenses informa haber recibido a pacientes que quieren mejorar su aspecto en selfies. A nivel local El médico Tijion Esho, quien trabaja en el Reino Unido, dice recibir al menos tres pacientes a la semana que solicitan una nariz más delgada o labios más grandes, con una imagen filtrada como referencia.

'Comencé a notar que la gente dejaba de traer fotos de modelos y en cambio venían con versiones filtradas de ellos mismos. Como punto de guía estaba bien, pero cada vez querían parecerse más a esa imagen', comenta Esho a 'El Mercurio'. Lo mismo sucede desde hace un año en la consulta de la doctora Shirin Lakhani, también británica.

'Se trata, principalmente, de adolescentes y mujeres de 20 años, pero ahora estoy viendo un aumento en las de 30 también, al igual que en los hombres, que solicitan tratamientos basados en imágenes filtradas', cuenta Lakhani por correo electrónico. En Chile, la tendencia está apareciendo. La mayoría de los cirujanos consultados no se ha encontrado con un caso, pero José Lasen, cirujano plástico de la Clínica Alemana, sí los recibe, aunque no son la mayoría. 'Me ha pasado. Vienen con el filtro y dicen ‘quiero verme así’. El problema es que es una herramienta en base a retoques falsos o exagerados. Hay muchas cosas que el programa puede lograr, pero que la cirugía no', comenta el doctor, quien asegura que ha tenido que rechazar peticiones de pacientes por ser muy irreales

. 'El límite se cruza cuando quieren verse exactamente como estas fotos, ya que es una expectativa poco realista y puede ser un signo de problemas subyacentes de la imagen corporal', dice el doctor Esho. 'En ese caso, la cirugía nunca debe realizarse'.

Insatisfacción Para Denisse Montt, psicóloga de la Clínica de la Universidad de los Andes, estos nuevos estándares de belleza responden a la etapa de búsqueda de identidad, en el caso de los adolescentes, mientras que en jóvenes mayores de 20 años podría reflejar una baja autoestima potenciada por el uso de los filtros. El problema, dice, es que la tendencia es un factor de riesgo para sufrir una fuerte insatisfacción.

'Cuando tienes modelos de belleza tan estrictos aparece el riesgo de trastornos alimentarios o de una preocupación extrema por defectos que no son tan notorios. Ahí la cirugía empieza a ser un mecanismo de modificación, pero que termina por no satisfacer', explica. El médico Claudio Thomas, presidente de la Sociedad Chilena de Cirugía Plástica, dice estar seguro de que el fenómeno, que califica como 'preocupante', va a extenderse en el país.

'Tenlo por seguro que va a suceder, porque la tecnología le ha dado transversalidad a estas tendencias'. 'Es muy importante estar alertas. Hemos visto que otras tendencias que han aparecido en países desarrollados con el tiempo llegan a Chile', puntualiza.

Recuadro
Pecas temporales El hashtag #Freckles (pecas), en Instagram, actualmente agrupa más de tres millones de fotos de personas que exhiben sus pecas en la red social. Allí, al igual que en Snapchat, también hay un filtro que las agrega en el rostro, acompañadas de unos ojos azules y más grandes que los del usuario. La tendencia ha evolucionado a los tatuajes temporales de pecas que ya se realizan en Chile. Ivy Pjeldes, micropigmentadora del estudio Shangri-la Body Art, ubicado en Providencia, explica que la técnica se trabaja entre la primera y la segunda capa de la piel, con pigmentos a base de minerales, por lo que el tatuaje debería durar entre 6 y 18 meses, dependiendo del tipo de piel. 'La mayoría de las clientas son jóvenes que llegan porque han visto en redes sociales a influencers que las lucen, aunque antes se consideraba que restaban belleza, y se han sentido atraídas por tenerlas también', dice Pjeldes.
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JANINA MARCANO FERMÍN-