Nex Prensa Escrita
Pais:   Chile
Fecha:   2019-02-25
Tipo:   Prensa Escrita
Página(s):   13
Sección:   DF LAB - (I+D+EMPRESAS)
Centimetraje:   9x22
  • Startup chilena fabrica tablas de surf con espuma de cochayuyo
    El Diario Financiero
    Yuyo Surfboards es cinco veces más flexible y alcanza un 88% de biodegradación.
    Yuyo Surboard es un emprendimiento que nació en Talca en 2010, que se dedica al desarrollo y fabricación de tablas de surf con espuma hecha de cochayuyo. Las tablas convencionales están fabricadas principalmente de espumas a base de petróleo, pegamento, fibra de vidrio y plástico. El 70% de su composición tiene elementos tóxicos para el medio ambiente y el 20% de las espumas que están dentro de las tablas terminan como basura en el fondo marino.

    Es por esto que el fundador de Yuyo Surfboards, Álvaro Morety, decidió hacer una tabla eco amigable. En 2014 recibieron una asesoría comercial a través del Programa Regional de Apoyo al Emprendimiento (PRAE) de Corfo y luego en 2016 ganaron el segundo lugar del voucher de innovación de la Universidad de La Frontera. Gracias a los estudios de la institución llegaron a la conclusión de que el artículo deportivo debiese estar compuesto por 60% de cochayuyo y el resto de espuma convencional para no perder las características mecánicas necesarias para su correcto funcionamiento.

    Esta investigación, además, reveló los resultados que validarían su producto: es 5 veces más resistente a la compresión que las tablas convencionales, 4 veces más flexible, 23% menos deformable y es un producto que alcanza el 88% de biodegradación. En 2018, junto al trabajo de un investigador de la zona, lograron desarrollar otra bioespuma a base de aceite reciclado o bio poliol, que reemplaza el 40% restante para hacer una tabla eco amigable.

    'Es una tabla hecha de algas que minimizan hasta en un 70% los componentes tóxicos, además no crece en todo el mundo, solo en algunas partes específicos del hemisferio sur', dice el gerente comercial de Yuyo Surfboards, Claudio Pérez. Con este bioplástico la empresa espera sumar al negocio una línea de productos amigables con el medio ambiente, como lentes de sol, carcazas para teléfono y relojes. Este año esperan recaudar dinero a través de una plataforma de crowdfounding que les permita abrir la primera fábrica en Curanipe, en la Región del Maule.