Nex Prensa Escrita
Pais:   Chile
Fecha:   2019-02-25
Tipo:   Prensa Escrita
Página(s):   A6
Sección:   INTERNACIONAL
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    LA CIUDAD quiere terminar 2019 reciclando por lo menos el 12% de sus productos. Actualmente, ya reaprovecha el 6% de los residuos.

    Durante el verano, la municipalidad limpió las playas y distribuyó vasos reutilizables a los turistas.
    La idea es solo enviar a los vertederos sanitarios lo que no pueda ser reaprovechado:
    El plan de Florianópolis para convertirse en la primera ciudad brasileña sin basura
    El Mercurio
    En 2020, todos los órganos de la alcaldía deberán reciclar y realizar compostaje, a modo de ejemplo para los habitantes, quienes estarán obligados a hacer lo mismo al año 2030. La urbe está desarrollando varias políticas sustentables para cumplir el objetivo.
    La turística Florianópolis fue pionera en reciclaje en Brasil hace 30 años, y actualmente es la ciudad del país que más reaprovecha sus productos (6%). La alcaldía resolvió ir más allá y lanzó recientemente el plan Lixo Zero (Basura Cero), con el que pretende hacer de la urbe la primera en todo el territorio nacional en no tener basura en 2030. Para esa fecha, solo podrán ir a los vertederos sanitarios aquellos productos que no pueden ser reciclados o pasar por el proceso de compostaje, como los pañales. Esto equivale a 22% de toda la basura de 'Floripa', como le dicen los brasileños. El proyecto nació tras una serie de reuniones de la alcaldía con cinco empresarios, cinco asociaciones comunitarias, dos legisladores de la cámara local y dos integrantes del Consejo de Saneamiento del municipio.

    El grupo de trabajo estableció una hoja de ruta, según la cual 'la administración pública necesita ser la primera en dar el ejemplo y reducir la generación de residuos en la ciudad, transformando su cultura interna'. Por ello, se fijó que para 2020 todos los órganos municipales deberán ser 'basura cero'. 'Que las estructuras de poder se comprometan con esa iniciativa ya es una muestra gigante de que Florianópolis está muy por delante de todo lo que se ve en el resto del país. La educación y la conciencia que existe en la ciudad con respecto a la basura ya es mucho más grande que en cualquier otra ciudad de Brasil', comentó a 'El Mercurio' Mateus Peçonha, director de proyecto del Instituto Lixo Zero Brasil, una ONG que tiene el objetivo de difundir el concepto de 'basura cero' en el país y asesorar a las alcaldías que deciden tener políticas sustentables. La ciudad se está preparando para la transición.

    En el jardín botánico de la municipalidad se están realizando talleres para enseñar a los ciudadanos a hacer compostaje dentro de su casa. En lo que va del año, ya han sido entrenadas más de 1.000 personas, de las 480.000 que habitan la ciudad. Actualmente existen 29 puntos de entrega voluntaria de vidrios, lo que posibilita que los recolectores saquen de las calles una tonelada diaria del material. La intención de la municipalidad es triplicar esa cantidad hasta el próximo año. Asimismo, hoy Floripa recicla el 96% del cartón que ingresa a la ciudad, y espera alcanzar el 100% para fines de año. Con estas medidas, la urbe pretende terminar el año reciclando el doble de lo que hace ahora. Pese a los avances, Peçonha sostuvo que los desafíos son 'muchos', porque 'una parte considerable de la población o no sabe reaprovechar los residuos, o simplemente no ve la necesidad de hacerlo'.

    Un ejemplo es que la mayoría de los ciudadanos suele poner toda la vegetación que sobra de la poda de los árboles y el corte del pasto en una bolsa plástica. Pero todo ese material orgánico —que hoy representa mensualmente 35 toneladas de lo que botan los habitantes de Floripa— podría ser reaprovechado para el compostaje. La cámara municipal ya está evaluando un proyecto de ley que podría multar a quienes tiran a la basura un material que podría ser reciclado. Asimismo, a modo de incentivo, el legislativo local está considerando cambiar el sistema de cobranza de la basura: si hoy todos pagan lo mismo por la recogida de los residuos, en un futuro cercano quien menos realice compostaje o reciclaje pagará más. Aparte, la municipalidad está probando en algunos barrios realizar la llamada 'recogida monomaterial' para crear más disciplina entre los habitantes.

    Un día se recoge solamente plástico; el otro papel; el otro metal, y así sucesivamente. Las bolsas de basura —que ahora son transparentes— dejan en evidencia si una persona no realizó la separación de los materiales. De ser así, la basura no se recoge a modo de sanción. Durante el verano, la municipalidad rebajó el precio de la entrada del Museo de la Basura, que existe desde 2003 y que busca ser un espacio de memoria sobre los hábitos de consumo de la sociedad. Además, en varias playas de la ciudad —la segunda más turística de Brasil durante el verano, solo detrás de Río de Janeiro— se distribuyeron vasos reutilizables con el símbolo de Florianópolis para que los turistas no usaran vasos plásticos y se llevaran un recuerdo de vacaciones.

    Márcio Luiz Alves, presidente de la Comcap (organización a cargo de la mantención y recogida de la basura en Florianópolis), comentó a este diario que el proyecto Lixo Zero 'solo trae beneficios a la ciudad': 'Los equipos de recogida de basura tradicional son mucho más caros; los accidentes de trabajo de los recolectores se vinculan mucho más con la recogida tradicional, cuando no se pueden ver los materiales que fueron desechados. Además, si tenemos menos basura, también disminuimos algunos factores de enfermedad y las posibilidades de que se obstruyan los canales de drenaje y alcantarilla con la basura'. 'En 2018, la municipalidad gastó 29 millones de reales (US$ 7,8 millones) enviando la basura a los vertederos sanitarios. Si en 2030 solo desechamos lo que no pueda ser reciclado, ahorraríamos anualmente unos 25,5 millones de reales (US$ 6,8 millones)', concluyó Alves.

    Recuadro
    - AHORRO

    Según cálculos de la municipalidad, si solo se lleva a los vertederos sanitarios lo que no pueda ser reciclado, se ahorrarían anualmente unos US$ 6,8 millones.
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    AMANDA MARTON RAMACIOTTI-