Nex Prensa Escrita
Pais:   Chile
Fecha:   2019-09-08
Tipo:   Prensa Escrita
Página(s):   B14
Sección:   
Centimetraje:   55x28

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Juan Enrique Rassmuss lidera los negocios de su familia.
Por primera vez, el mayor accionista individual de la matriz de la acerera se refiere a sus otras actividades en el país
RASSMUSS FIJA LOS PILARES DE SUS INVERSIONES más allá de Invercap: minería, petróleo y una apuesta por las ciudades inteligentes
El Mercurio
Este ingeniero divide su tiempo en más de diez directorios en Chile, Perú, Paraguay y Argentina, donde están radicados los negocios de su familia. En el país, a través de su brazo minero Cemin, acaba de concretar una inversión para llevar una de sus faenas a explotación subterránea. Además, revela que su padre dejó pertenencias mineras 'muy interesantes' desde el sur de Antofagasta hasta Rancagua. 'Tenemos un plan de crecimiento orgánico, y que sea a escala mediana o grande dependerá de los yacimientos que encontremos', destaca. Sobre CAP, asegura que la conformación actual de la mesa directiva lo tiene contento 'porque estamos teniendo una visión de consenso'.
La de mayor accionista individual de Invercap es, sin duda, la faceta más conocida del ingeniero civil Juan Enrique Rassmuss Raier (55). Sin embargo, como hijo único del empresario peruano Juan Enrique Rassmuss Echecopar, cuando este murió en 2016, asumió la dirección de los negocios familiares.

Esto en la práctica implica que Rassmuss Raier integra más de una decena de directorios de empresas dedicadas a actividades tan diversas como la minería, la extracción de petróleo y gas, fundiciones, producción de cables y generación eléctrica, entre otras, que operan en Chile, Perú, Argentina y Paraguay. También supervisa el trabajo de las Fundaciones Rassmuss, que tienen sedes en Perú, Paraguay y Chile. Aquí ese trabajo se enfoca en entregar herramientas a los profesores de comunas con alta vulnerabilidad para lograr que su trabajo sea más efectivo.

El negocio en Chile lo comanda casi a distancia, porque vive hace cuatro años en Paraguay junto a su esposa inglesa, y sus hijos. De hecho, gran parte de su carrera la desempeñó fuera de Chile, con estadías en Alemania, Argentina, Brasil, y Perú, donde ocupó posiciones ejecutivas en las empresas de su familia.

Que Rassmuss viva en Paraguay no es casualidad. En 2013, y después de haber vivido casi una década en Chile, acompañó hasta allá a su padre, quien, con 80 años, inició lo que fue su último emprendimiento: la exploración y producción de petróleo y gas.

Dice que el regreso a Chile es una posibilidad que depende más bien de temas familiares. En ese caso, podría aventurarse en el mundo gremial, algo que ya intentó en 2010, cuando se presentó a las elecciones de la Sonami, junto a Manuel Feliú.

Recién en 2009, con su arribo al directorio de Invercap y CAP, se vinculó con las inversiones de su padre en Chile. En aquella oportunidad, su paso fue breve por esa instancia, aunque tuvo un rol gravitante en la pugna por el ingreso de Mitsubishi al brazo minero del grupo. Esta operación implicó el quiebre de años de amistad de su padre, que rechazaba la transacción, con quien la impulsó, el histórico presidente de la compañía, Roberto De Andraca.

'El directorio de CAP es muy distinto que el de hace 10 años. Está Roberto De Andraca hijo y acaban de integrarse directores muy profesionales. Eso me tiene muy contento, porque estamos teniendo una visión de consenso acerca del futuro de CAP y los problemas se están trabajando con la profundidad que se debe', dice sobre la firma a cuya mesa regresó en diciembre.

Ahora, Rassmuss está dedicado a dar un nuevo impulso a los negocios familiares y adecuarlos para afrontar un entorno que —dice— 'se vuelve cada día más incierto'.

'La situación entre Irán, Estados Unidos y el resto de Europa mantiene una enorme tensión en el Medio Oriente; también hay una situación muy compleja entre Japón y Corea del Sur, mientras Corea del Norte sigue desarrollando misiles, y en Europa los partidos se polarizan cada vez, dejando atrás la visión de centro que primó después de la Segunda Guerra Mundial. En este contexto, la guerra comercial es el conflicto más notorio, pero hay flancos por todos lados y a ellos se suman perturbaciones como la aceleración de la innovación, el cambio climático y la globalización', asegura.

Tener la flexibilidad para adecuarse a estas turbulencias, añade, implicó abordar los negocios con una mirada diferente y organizarlos a partir de tres pilares: minería, petróleo-gas, y desarrollo urbano.

Rassmuss, al igual que su progenitor, está acostumbrado al bajo perfil y a actuar con reserva. Sin embargo, hizo una excepción para hablar de estos negocios que van más allá de CAP. En pleno centro, en las oficinas de la minera Cemin, la última empresa en la que se involucró, porque era la predilecta de su padre, comenta que su forma de abordar los negocios está muy marcada por su experiencia en el extranjero.

—¿Cuál es su perspectiva para las distintas actividades en las que participan?
'Los pilares del negocio van a ser minería, petróleo y gas e inmobiliario. La minería siempre ha sido la vocación del negocio. En el área inmobiliaria estamos innovando y tenemos un proyecto que puede agregar mucho valor; y el petróleo y gas ha sido nuestra aventura en Paraguay y, pese a que queda bastante por explorar, creemos que puede ser un negocio muy interesante. Estamos revisando negocios que son relativamente pequeños donde es difícil conseguir economías de escala'.

La primera faena autónoma de la mediana minería
Una de las tareas de Rassmuss es consolidar las inversiones mineras en Chile: dos faenas medianas en Petorca (Amalia y Pullalli) y otra al sur de Vallenar (Dos Amigos), donde producen 12 mil toneladas de cobre fino en cátodos y 12 mil onzas de oro.

'Llegué a Cemin para hacerme cargo de una minera con desafíos muy grandes, porque tenía instalada la mirada de un emprendedor como mi padre y además, había envejecido con él. Lo que hice fue rescatar los valores que en su momento la hicieron exitosa, como la innovación y la preocupación por los trabajadores, e imprimirle la mirada del siglo XXI, enfocada en la innovación, la conciencia ambiental y la relación con las comunidades, algo en lo que en el pasado estuvimos muy ausentes', cuenta.

—¿Cuál es la situación de sus faenas?
'Estamos enfocados en mejorar las eficiencias. En Pullalli pasamos, al igual que Chuqui, de una mina de rajo abierto a una subterránea con equipos automatizados y en algunos casos autónomos, que nos ponen como la empresa más avanzada en mediana minería'.

'Hace dos años tuvimos que optar entre seguir operando de la forma convencional autónoma o ir a la explotación subterránea. Decidimos una inversión mayor y eso nos ha permitido una importante baja de costos y de emisiones, lo que ha impactado positivamente la relación con las comunidades. En esto hemos invertido US$ 50 millones'.

—La mediana minería funciona con un horizonte reducido. ¿Por qué están mirando más allá?
'Estamos rompiendo ese paradigma: corto plazo, costos muy apretados y sin inversión. Los últimos tres años hemos invertido mucho en exploración y hemos ampliado nuestras reservas al orden de cinco años, más que los uno a tres que habitualmente se manejan. Y queremos llegar a diez años para planificar al mediano plazo'.

'La minería en Chile requiere esta visión, porque cada vez tendremos más proyectos en zonas centrales, que requieren una relación abierta, transparente y común con la comunidad'.

—¿Les ha jugado en contra lo ausente que estuvo la empresa?
'Efectivamente, estuvimos muy ausentes y lo más complejo frente a eso ha sido el cambio de mentalidad, entender que somos parte de la comunidad. La visión era que nuestro aporte eran los impuestos y el trabajo que generábamos. Creo que la comunidad nos ha dado la bienvenida. Indudablemente, nos falta por recorrer y es natural que podamos cometer errores'.

—¿Cuán desafiante es para ustedes la situación del mercado?
'El desafío de la minería siempre es costos y a veces, cuando los precios están altos, nos olvidamos de eso'.

'Durante toda mi carrera me ha tocado enfrentar situaciones complicadas y los ciclos bajos son normales, así que este no me asusta. Cuando los precios están altos, todos aumentan reservas, quieren crecer y se olvidan de que los precios caen. En los ciclos bajos, muchas empresas dejan de invertir en mantenimiento y otras cosas, pero nosotros estamos invirtiendo para no descuidar esos flancos y ser una empresa sólida cuando los precios suban, porque de que van a subir, van a subir'.

—¿La intención es quedarse en la mediana minería o podrían subir en la escala?
'Mi padre fue un hombre muy visionario y nos dejó pertenencias mineras muy interesantes desde el sur de Antofagasta hasta Rancagua. Tenemos un plan de crecimiento orgánico y que sea a escala mediana o grande, dependerá de los yacimientos que encontremos. Hasta 2018 estábamos invirtiendo anualmente de 2 a 3 millones de dólares y este año redujimos un poco por todas las inversiones que estamos haciendo y que nos van a tomar los próximos tres años. Después de eso vamos a reforzar la exploración y avanzar en potenciales desarrollos greenfield (desde cero).

—¿Qué opina del ambiente regulatorio?
'Creo que el mayor desafío del mundo político es entender el momento actual. Las regulaciones tienen que permitirnos ser competitivos en un mundo cada vez más desafiante'.

Creo que el mayor desafío del mundo político es entender el momento actual. Las regulaciones tienen que permitirnos ser competitivos en un mundo cada vez más desafiante'.

El directorio de CAP es muy distinto que el de hace 10 años. Está Roberto De Andraca hijo y acaban de integrarse directores muy profesionales. Eso me tiene muy contento, porque tenemos una visión de consenso'.

Recuadro
En Batuco están probando un modelo de ordenamiento territorial
Hace 40 años, los Rassmuss tienen más de mil hectáreas en Batuco y aunque al inicio la idea fue diseñar un master plan inmobiliario residencial para esos terrenos, la experiencia de otros proyectos que no resultaron por el rechazo de las comunidades llevó a Juan Enrique Rassmuss a plantearse un proceso distinto, más amplio. Así nació Modela, que más que una inmobiliaria, es una empresa de desarrollo urbano, que aplica una metodología de ordenamiento territorial que incluyó las opiniones de más de cien organismos y organizaciones —otros desarrolladores inmobiliarios, empresas, autoridades locales y regionales para consensuar la mejor forma para desarrollar la cuenca de Batuco y las 13 mil hectáreas que la componen. A eso el empresario le llama 'ciudades inteligentes'.

'Dimos vuelta la pirámide del desarrollo inmobiliario tradicional, que comienza por estudiar el mercado, definir el tipo de viviendas, pedir los permisos y hacer la consulta ciudadana —que suele culminar en judicialización—, y optamos por partir estudiando las características del territorio y después conversar con la gente, las autoridades, otras empresas con planes inmobiliarios, para entender sus necesidades y con eso hacer un diseño colaborativo para el conjunto, más allá de nuestra propiedad', dice Juan Enrique Rassmuss, que preside Modela.

En este proceso cuentan con el apoyo de la Fundación Metrópoli, que rediseñó ciudades como Bilbao en España y Santa Cruz en Bolivia. Ellos recogieron todas las observaciones de los estamentos de la cuenca y elaboraron un mapa que sugiere los distintos usos del territorio. Ahora Modela está entrando a la fase de diseñar el plan maestro para sus terrenos a partir de esta indicación y esperan que otros desarrolladores también sigan estas directrices y, de esa forma, dar con un modelo sistémico que impida, por ejemplo, la aparición de guetos, dice Rassmuss.

'Batuco es una de las comunas que más han crecido en los últimos 10 años y, según datos del municipio, se espera que en los próximos cinco años lleguen 100 mil personas y frente a eso, nuestra propuesta fue ‘hagamos un crecimiento ordenado y consensuado con todos los elementos que queremos que estén’', explica.

Rassmuss asegura que el objetivo es ir más allá de una ciudad dormitorio, porque las ciudades inteligentes abordan todas las necesidades de las personas, incluso los puestos de trabajo, las vías de acceso, la movilidad local, que conecte con el resto de la ciudad. 'La innovación es que ahora Batuco tiene un diseño que establece qué parte del territorio se destinará a vías, a casas y a lugares de trabajo; donde habrá alta densidad, áreas verdes o producción agrícola. Eso es un modelo de ordenamiento territorial', dice y agrega que el Gobierno está involucrado en este proceso y que lo está mirando con la intención de aplicar la metodología en otras áreas.
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JÉSSICA ESTURILLO O.-