Nex Prensa Escrita
Pais:   Chile
Fecha:   2019-12-12
Tipo:   Prensa Escrita
Página(s):   C10
Sección:   Ediciones Especiales - Facultades De Medicina Y Clínicas Docentes
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    Dr. Enrique Paris, miembro de Asofamech y decano de la Facultad de Ciencias de la Universidad Mayor.

    La mayoría de los especialistas se concentra en tres regiones del país.
    RELEVANTE TAREA DE LAS FACULTADES DE MEDICINA:
    Los programas de especialidades médicas se deben adaptar a las necesidades actuales del país
    El Mercurio
    En el país se está trabajando para aumentar el número de especialistas, pero los desafíos que existen en este ámbito son diversos, resaltan en la Asociación de Facultades de Medicina de Chile.
    Gran relevancia tienen las especialidades médicas en todo el mundo. Y Chile no es la excepción. El rol de estas es dar solución a los problemas de salud de la población en patologías muy específicas y, como la medicina se ha ido complejizando y la atención primaria deriva a la atención secundaria, los casos complejos requieren ser resueltos por médicos especializados. Todas las patologías Auge, por ejemplo, necesitan del concurso de un especialista, y, a veces, de dos o más.

    Según los datos de la Asociación de Facultades de Medicina de Chile (Asofamech), en la actualidad, Chile cuenta con alrededor de 42 mil médicos. De esa población, cerca del 60% son especialistas. El problema que plantean sus expertos es que la distribución de estos es inequitativa, ya que la mayoría se concentra solo en tres regiones del país. Además, el 57% se desenvuelve en el sistema privado de salud.

    En ese contexto, unas de las grandes tareas a nivel país —dicen— es continuar formando especialistas, distribuirlos mejor y encantarlos para que, en mayor número, trabajen en el sistema público.

    EL DESAFÍO DE ADAPTARSE

    En Asofamech señalan también que se están formando alrededor de 1.400 especialistas anualmente. El Dr. Enrique Paris, miembro de esta asociación y decano de la Facultad de Ciencias de la Universidad Mayor, comenta que uno de los desafíos más importantes que se ha debido abordar en este sentido se relaciona con el cambio epidemiológico y demográfico que ha sufrido el país, lo que exige que los programas de especialistas deban ser más dinámicos e irse adaptando a esta nueva realidad.

    "Es muy importante en este contexto contar con más geriatras; aumentar sustantivamente y permanentemente la formación de médicos de familia para hacer más resolutiva la atención primaria, y aumentar la formación de médicos especialistas en el tratamiento del cáncer en concomitancia con la nueva iniciativa legal. Además de todo esto, se requiere una mejor distribución de los especialistas a lo largo del país. Tampoco se puede olvidar que el médico especialista debe trabajar en equipo, por lo tanto, deben formarse y contratarse también otros profesionales, como enfermeras, matronas, nutricionistas, kinesiólogos, fonoaudiólogos, terapistas ocupacionales, psicólogos y químicos farmacéuticos. Junto a eso, debemos modificar el Código Sanitario para dar más capacidad de decisión a los profesionales de la salud que no son médicos',' asegura el directivo.

    Para el Dr. Paris también es importante una mayor coordinación y colaboración entre las universidades y sus facultades de Medicina con el Ministerio de Salud, que es la cartera a la que pertenece la mayoría de los campos clínicos.

    "Sin campos clínicos no se pueden formar especialistas, por lo que necesitamos mayor apoyo en este sentido. Las universidades que cuentan con hospitales clínicos o clínicas asociadas tienen la particularidad de poder utilizar dichos campos clínicos con mayores facilidades. Sin embargo, la formación de especialistas requiere siempre la colaboración de varios campos clínicos y también de diferentes escuelas de Medicina. Por lo mismo, se han formado consorcios de universidades para facilitar la cooperación y formar especialistas en forma colaborativa' señala.

    Recuadro
    CAMBIOS EN EL SISTEMA DE ACREDITACIÓN

    La nueva Ley de Educación Superior (Ley 21.091) plantea importantes cambios en el sistema de aseguramiento de la calidad y el modelo de acreditación. Y la carrera de Medicina y las especialidades médicas y odontológicas no han quedado fuera de estas modificaciones. A principios de este año, la Comisión Nacional de Acreditación (CNA) envió a cada una de las instituciones de educación superior una propuesta de nuevas dimensiones, criterios y estándares de acreditación, solicitando su opinión técnica al respecto. En la entidad cuentan que ya se han evacuado cinco documentos: para programas de especialidades médicas, especialidades odontológicas, programas de doctorado, acreditación institucional de instituciones de educación superior del subsistema técnico profesional y para el subsistema universitario. Los faltantes —magísteres y carreras de pregrado de Medicina, Odontología y Pedagogía— están en etapas de procesamiento. Este nuevo sistema debiera operar integralmente en 2025.