Nex Prensa Escrita
Pais:   Chile
Fecha:   2020-08-14
Tipo:   Prensa Escrita
Página(s):   16
Sección:   Road Show
Centimetraje:   16x19

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Félix Bogliolo, presidente de Vía Marina.
Proyecto para transportar agua dulce por vía submarina
Via Marina, la firma francesa que compite con Sutil por llevar agua al norte
La Segunda
Con una inserción en la prensa aprovechando la reciente cuenta publica del Presidente Piñera, en la que entre otros se abordó la sequía que afecta al país, un grupo de ejecutivos e ingenieros franceses aprovechó para promocionar su proyecto para construir un ducto submarino hídrico para transportar agua dulce al norte del país y que vienen promoviendo desde hace al menos 12 años.

Un plan que compite directamente con la propuesta del actual presidente de la CPC, Juan Sutil, que el año pasado presentó su propuesta de crear una carretera hídrica, esta vez por tierra, aprovechando parte de la infraestructura de canales de regadío que existe en parte de la zona sur del país.

'Una solución sustentable para la seguridad hídrica del país', con ese título los dueños de Via Marina promueven en la prensa su solución submarina. Un proyecto que está al mando Félix Bogliolo (en la foto), un ingeniero francés que trabajó por años en la banca de su país.

Precisamente, mientras ejercía como ejecutivo del entonces banco Paribas, Bogliolo visitó Chile por primera vez en 1978, para la inauguración de la Línea 2 del Metro financiada por esa entidad. Casi 30 años después, en 2006, volvió al país para promover un proyecto que hasta entonces no se había ideado en el país: un tubo submarino para llevar agua desde los caudalosos ríos del sur a una zona que se podría extender desde Valparaíso a Arica.

El proyecto utiliza una tecnología (denominada Submariver) registrada por Via Marina, la firma francesa propone construir por la costa y sumergido en el mar un ducto de material sintético similar al PVC y de varios metros de diámetro que transporte el agua dulce a lo largo del país. Un plan que según la web de la compañía con sede en Sceux, Francia, ya han ejecutado en diversas escalas en 36 proyectos a lo largo del mundo.

Y si bien, en sus inicios el proyecto fue catalogado como innovador por las autoridades del primer gobierno de Michelle Bachelet, la iniciativa ha encontrado oposición principalmente porque no existe una experiencia similar funcionando en el mundo y porque se estimaba (en 2006) que su costo superaría los US$15.000 millones.

En comparación, la carretera hídrica propuesta por Juan Sutil costaría unos US$30.000 millones y se le critica el que considere utilizar infraestructura, derechos de agua y territorios propiedad de terceros no involucrados en el plan. A favor de Sutil está el que se trataría de una inversión en algo conocido y no en un 'experimento caro' como el de Via Marina, como lo han catalogado algunos conocedores de ambos proyectos.