Nex Prensa Escrita
Pais:   Chile
Fecha:   2020-11-21
Tipo:   Prensa Escrita
Página(s):   42
Sección:   Especial - aniversario 70 años - VERDADES QUE YA NO SON
Centimetraje:   33x26
UN PAÍS DE CLASE MEDIA
La Tercera
El relato que se instaló en los 90 quedó sepultado con el golpe de realidad que produjeron el estallido social y la pandemia. Esos episodios permitieron visibilizar cómo viven realmente los chilenos y cómo se han instalado la sensación de vulnerabilidad y la caída de las expectativas.
La clase media es algo de lo que todo el mundo habla, pero que cuesta definir con exactitud. En el imaginario común, ser de clase media significa no ser rico ni pobre. "No existe una definición canónica global, como sí puede haber para la línea de la pobreza", explica Emmanuelle Barozet, investigadora del Centro de Estudios de Conflicto y Cohesión Social (COES). "Hay varias definiciones y cada investigador elige la que le sirve para el propósito que tiene", agrega.

Esta socióloga y académica de la U. de Chile llegó desde Francia a mediados de los 90, precisamente cuando se instaló la idea de que Chile era un país de clase media. Barozet explica que ese relato se hizo fuerte cuando Chile inició un ciclo sostenido de crecimiento que se mantuvo hasta 2014, cuando empezó a caer el precio del cobre y la economía se desaceleró. "Fue un discurso público de todos los gobiernos, de la Concertación y la derecha: Chile era un país pujante, que tenía nuevos sectores que salían de la pobreza", dice la socióloga. Pero en ese contexto se incluyó en la clase media a sectores populares que, si bien accedieron a mejores ingresos que sus padres a la misma edad, tenían ocupaciones poco calificadas y sueldos bajos. "En vez de subrayar la fragilidad de ese 35% 0 40% de sectores populares, se dijo que eran clase media. Obviamente, es muy confortable pensar que uno salió de la pobreza y que tiene más oportunidades", dice Barozet. "Pero los estudios de los últimos 20 años han mostrado que era un segmento cada vez más endeudado y siempre a punto de resbalar".

Según Dante Contreras, subdirector de COES y profesor titular de la Facultad de Economía de la U. de Chile, la elite política y económica ha levantado relatos en términos de superación de la pobreza, meritocracia y ayuda a la clase media que en el papel resultan atractivos, pero no se ajustan a la realidad del país. "El discurso desconoce cómo vive la gente que está en la pobreza o en vulnerabilidad", dice. "El estallido social le quitó la venda a mucha gente respecto de cómo vivían los chilenos y la pandemia lo acentuó".

Para Barozet, unos años antes del estallido social ya se percibía una mayor queja de lo difícil que era vivir en Chile y era latente una sensación de abuso, que se destapa con los escándalos del 2015 -Caval, Penta y SQM- y que se reforzó con los desfalcos de las FEAA. y Carabineros. "Da la sensación de que, para el común de la gente, en especial para la clase media y los sectores populares, la vida es más difícil y nadie te toma demasiado en consideración", señala. Al igual que Contreras, la investigadora estima que el estallido fue un punto de inflexión y recuerda lo ocurrido el 25 octubre de 2019 en Plaza Italia. "Cuando tienes a más de un millón de personas en la calle planteando demandas tan básicas como mejores sueldos o no más abusos, es difícil pensar que este sea un país de clase media estable".

Dante Contreras dice que hay dos informes -Casen 1996-2001 y Estudio Longitudinal Social de Chile 2016-2018, de COES- que permiten concluir que Chile exhibe una elevada vulnerabilidad en su clase media. Eso significa -explica- que entre el 30% y el 40% de la población está expuesta a que sus ingresos caigan de forma significativa. "Hablamos de familias típicamente de clase media, que están en el decil 7, y que ante un shock de salud o de ingresos rápidamente podrían caer a los deciles 2 o 3", explica. "Esa es una muestra de un Chile frágil y de una clase media poco estable ante imponderables", agrega.

Un ejemplo: "En una familia de clase media que paga un colegio privado o particular subvencionado, que tiene isapre y seguros contratados, cuando alguien pierde el empleo tiene que revisar todas sus decisiones: ¿Dejo a los niños en el colegio o no? ¿Me cambio de sistema de salud? ¿Saco plata del APV? Porque no tenemos esquemas de protección a la clase media que la blinden antes estos shocks de bienestar. Lo que existe son programas focalizados de ayuda a la pobreza", explica el economista. En la pandemia, agrega, quedó en evidencia la ausencia de ese sistema de protección y por eso el gobierno reaccionó con bonos para "parchar" una estructura de ayuda inexistente. En los países más desarrollados, en cambio, "el Estado de bienestar tiene mínimos garantizados en términos de salud, educación, reinserción y seguro de desempleo, lo que permite apalancar o aguantar de mejor forma estas crisis".

Para Ignacio Irarrázaval, director del Centro de Políticas Públicas de la UC, el mayor problema que existe hoy con la clase media es la frustración de expectativas, tal como lo registra la Encuesta Bicentenario (ver infografía). "La clase media es vulnerable en términos de sus ingresos, pero también son personas que tienen altas expectativas de acceder a bienestar. Eso los puede llevar a endeudarse y a querer tener un flujo de ingreso creciente en el tiempo. Si eso se estanca, empiezan a mostrar descontento", explica.

Con dolor
Para Barozet, si hubiera que establecer un relato sobre el Chile actual éste trataría de un país de trabajadores esforzados, con largas jornadas, incluyendo a las mujeres que realizan labores de cuidado que no son remuneradas. "En 20 años de entrevistas a grupos focales, en la gente predomina la idea del esfuerzo en el trabajo y en la vida", dice, y destaca que la noción del sacrificio está mucho más presente que la del goce en la vida. "Predomina la idea de que nadie te regala nada y eso engloba, a mi juicio, al 80% más bajo de la población chilena", dice. Por su parte, Dante Contreras agrega que la sensación de injusticia permanecerá mientras no se solucionen los problemas de forma estructural: "Esto es como ir al dentista. Es con dolor, es con molestia y es desagradable. Pero hay que hacer la pega: debemos tener la discusión de qué país queremos, cuáles son nuestras aspiraciones y cuáles vamos a cubrir. Para eso necesitamos convicción, decisión y plazos. No es de la noche en la mañana".

Recuadro
CAÍDA DE LAS EXPECTATIVAS DE LA CLASE MEDIA
¿Cuál cree usted que es la probabilidad o chance que tiene en este país...?
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José Miguel Jaque-