Nex Prensa Escrita
Pais:   Chile
Fecha:   2021-01-13
Tipo:   Prensa Escrita
Página(s):   A8
Sección:   Vida - Ciencia - Tecnología - La Pandemia del Coronavirus
Centimetraje:   28x27

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Despertarse varias veces durante la noche es un signo de mal dormir. Cuando esto se vuelve recurrente, se recomienda visitar a un especialista.
Médicos y científicos alertan sobre el rol del sueño en el futuro de la pandemia:
Dormir bien podría determinar el éxito de la vacunación contra el covid-19
El Mercurio
Un gran cúmulo de estudios demuestra que la falta de un descanso nocturno y reparador puede reducir la respuesta de anticuerpos frente a varios virus tras una inoculación, lo que disminuye su efectividad.
En medio de un inicio de año marcado por el avance de la vacunación contra el covid-19, médicos y sociedades científicas están alertando sobre un aspecto que ha pasado desapercibido: el rol del sueño para alcanzar la anhelada inmunidad.

Recientemente, la Fundación Nacional del Sueño de EE.UU., organización en la que participan médicos y científicos, empezó a promover el buen dormir como una estrategia que podría impulsar el éxito de la inmunidad de rebaño contra el SARS-CoV-2.

'La evidencia ha sido sólida a lo largo de los años sobre el impacto del buen sueño en la salud y la respuesta inmune, y ahora están surgiendo más investigaciones que muestran los efectos positivos del sueño en el funcionamiento de las vacunas', dijo Rick Bogan, médico y presidente de la fundación.

'En este momento, muchas personas elegirán recibir una de las vacunas más importantes que se les ha ofrecido (la del covid-19). Entonces, dar prioridad a un buen sueño puede ser parte de su plan', añadió el médico en un comunicado. Sus afirmaciones son respaldadas por un cúmulo de estudios en los últimos años.

Uno de los más recientes, publicado en la revista International Journal of Behavioral Medicine, arrojó que la falta de un sueño reparador, semanas previas a la vacunación contra la influenza, se asocia con una menor respuesta de anticuerpos contra el virus una vez recibida la inoculación.

Grupo clave

Pero antes, en 2017, un grupo de científicos del Instituto Nacional de Salud Pública y Medioambiente de Holanda ya había hallado pistas sobre el tema.

Publicado en el American Journal of Infection Control, su trabajo reveló que la eficacia de esta misma vacuna se ve afectada en personas con enfermedades crónicas del sueño.

En el texto, los investigadores pidieron más estudios al respecto y advirtieron sobre sus hallazgos como un problema para los trabajadores de la salud, quienes suelen tener rutinas de sueño fragmentadas.

Se trata de un tema que cobra relevancia en la actualidad, cuando los países están priorizando la vacunación de este grupo, con la esperanza de que estos puedan trabajar sin riesgo y lograr así un mejor control del brote.

Otra investigación en la cual se estudió el impacto del sueño en la efectividad de la vacuna de la hepatitis B encontró que esta fue más débil en quienes dormían menos de siete horas por noche, por lo que tenían menos probabilidades de estar completamente protegidos al final del ciclo de vacunación.

Y al menos otros diez estudios sobre sueño e inmunidad han arrojado conclusiones parecidas con distintos patógenos.

Los especialistas coinciden en que todos estos resultados sugieren un escenario similar para las vacunas contra el SARS-CoV-2.

Es así como dormir bien podría ser una gran arma individual en la lucha contra la pandemia, concuerdan los entrevistados.

Sobre los mecanismos que lo explican, Julia Santín, neuróloga de la Red de Salud UC Christus, dice: 'Cuando hay privación de sueño, se afectan las funciones de la memoria inmunológica, lo que va a llevar a que se produzca menor cantidad de anticuerpos cuando recibo la vacuna'.

Álvaro Vidal, neurólogo de Clínica Somno, agrega: 'Dormir de noche, sin luz que interfiera, incentiva la producción de hormonas que permiten la autorregulación, lo que lleva a que el organismo mejore el funcionamiento del sistema inmune y su memoria inmunológica'.

Dormir mal también afecta la inmunidad innata, la primera línea de defensa ante los virus y que también responde a las vacunas, dice Cecilia Méndez, inmunóloga de la Clínica Universidad de los Andes.

'Esto sucede porque se altera la función de algunas células, como los linfocitos T, que hacen que esta respuesta sea más débil', agrega la doctora.

También se ha observado una relación contraria: dormir bien favorece al sistema inmune e impulsa la eficacia de la vacunación. Esto, según un trabajo publicado en la revista Journal of Immunology.

Santín puntualiza: 'Y eso significa que importa tanto la cantidad, dormir de siete a ocho horas nocturnas, y la calidad, que sea un sueño constante y reparador'.

Recuadro
- Higiene del sueño: cómo lograrla

Según explican los médicos, el reforzamiento del sistema inmune a través del sueño no es inmediato, por lo que conviene, indican, mantener una buena higiene del sueño en el tiempo. Para lograrla, se aconseja seguir las siguientes recomendaciones:

• Introducir el orden del sueño despertándose todos los días a la misma hora con la ayuda de una alarma.

• Evitar hacer esfuerzos por quedarse dormido. Se aconseja acostarse al sentir sueño.

• Reducir el consumo de bebidas con cafeína u otros estimulantes después del mediodía.

• No dormir siesta para evitar irse a la cama en la noche sin sensación de sueño.

• Suspender el uso de dispositivos electrónicos como celulares, computadores o tablets treinta minutos antes de acostarse.
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JANINA MARCANO-