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Pais: Chile
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Región: Metropolitana de Santiago
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Fecha: 2025-10-02
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Tipo: Prensa Escrita
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Página(s): 19
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Sección: Especial - Fundación Copec-UC
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Centimetraje: 18x23
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Columnas
ALIMENTACIÓN DEL FUTURO: INNOVACIÓN Y COLABORACIÓN PARA LAS PRÓXIMAS GENERACIONES
Es curiosa la paradoja que enfrentamos en pleno siglo XXI en relación con la alimentación. Según datos de la FAO, nunca tuvimos tanta diversidad de productos, pero más de 2.300 millones de personas viven en inseguridad alimentaria, al mismo tiempo que aumentan las enfermedades por mala nutrición.
El desafío es claro: ¿cómo alimentar de manera sostenible, saludable e inclusiva a una población que seguirá creciendo con recursos, tal vez, cada vez más limitados? Y es que no hay que perder de vista los efectos del cambio climático, que amenazan la disponibilidad de agua y suelos fértiles, tensionando la producción agrícola y pesquera, y que ponen presión sobre la biodiversidad.
La respuesta no vendrá de un solo sector. Requiere la convergencia de múltiples actores provenientes de la ciencia, la industria, la academia, emprendedores y el Estado. En este contexto, es necesario implementar un criterio relevante a la hora de innovar: no basta con lanzar nuevos productos, hay que hacerlo con propósito, respondiendo a las necesidades reales de las personas y cuidando su impacto en el planeta. No se trata de producir más, sino de producir mejor, con menos desperdicio, menor huella ambiental y mayor valor nutritivo. Chile, por su riqueza natural y talento científico, tiene una oportunidad única para ser parte de la solución a ese objetivo.
En nuestro grupo empresarial este tema nos toca muy de cerca, ya que nuestro origen está ligado a la alimentación desde el mar, en la década de los 50', cuando desarrollamos, en la zona norte, la pesca industrial en Chile. Hoy, esa vocación se proyecta hacia nuevos horizontes. Con ese espíritu, en 2022 nació Nutrisco, compañía que busca impulsar una mejor nutrición, con la convicción de que una buena alimentación abre el camino hacia un mejor futuro. En pocos años, ha desarrollado un interesante portafolio de productos, donde a los tradicionales alimentos del mar van sumando los de la tierra, como la fruta que se cosecha en la zona sur, entre otros.
Más allá de la oferta, no deja de ser importante la forma de trabajar que hay detrás: con el consumidor en el centro, entendiendo la sostenibilidad como habilitador, colaborando con productores y proveedores locales y apostando por un modelo abierto de innovación junto a universidades, startups y centros tecnológicos. Ello se refleja en instancias como el CeTA en Coquimbo y Coronel —centros que permiten a emprendedores escalar nuevos desarrollos alimentarios— y en la vinculación con la Fundación Copec-UC y programas como 'Transforma Alimentos'.
De estas alianzas han surgido innovaciones que convierten ciencia en soluciones de mercado: desde tecnologías de procesamiento más saludables hasta alimentos funcionales y propuestas orientadas a mercados globales.
Alimentar el futuro no es solo una cuestión de tecnología o productividad, sino de propósito. Se trata de poner la innovación al servicio de las personas y del planeta, avanzando hacia un modelo de nutrición sostenible que asegure bienestar para todos. Porque alimentar el futuro es, en definitiva, cuidar a las próximas generaciones.
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Roberto Angelini R. Presidente de Empresas Copec y Fundación Copec-UC-
Nex Prensa Escrita
Columnas
ALIMENTACIÓN DEL FUTURO: INNOVACIÓN Y COLABORACIÓN PARA LAS PRÓXIMAS GENERACIONES
Es curiosa la paradoja que enfrentamos en pleno siglo XXI en relación con la alimentación. Según datos de la FAO, nunca tuvimos tanta diversidad de productos, pero más de 2.300 millones de personas viven en inseguridad alimentaria, al mismo tiempo que aumentan las enfermedades por mala nutrición.
El desafío es claro: ¿cómo alimentar de manera sostenible, saludable e inclusiva a una población que seguirá creciendo con recursos, tal vez, cada vez más limitados? Y es que no hay que perder de vista los efectos del cambio climático, que amenazan la disponibilidad de agua y suelos fértiles, tensionando la producción agrícola y pesquera, y que ponen presión sobre la biodiversidad.
La respuesta no vendrá de un solo sector. Requiere la convergencia de múltiples actores provenientes de la ciencia, la industria, la academia, emprendedores y el Estado. En este contexto, es necesario implementar un criterio relevante a la hora de innovar: no basta con lanzar nuevos productos, hay que hacerlo con propósito, respondiendo a las necesidades reales de las personas y cuidando su impacto en el planeta. No se trata de producir más, sino de producir mejor, con menos desperdicio, menor huella ambiental y mayor valor nutritivo. Chile, por su riqueza natural y talento científico, tiene una oportunidad única para ser parte de la solución a ese objetivo.
En nuestro grupo empresarial este tema nos toca muy de cerca, ya que nuestro origen está ligado a la alimentación desde el mar, en la década de los 50', cuando desarrollamos, en la zona norte, la pesca industrial en Chile. Hoy, esa vocación se proyecta hacia nuevos horizontes. Con ese espíritu, en 2022 nació Nutrisco, compañía que busca impulsar una mejor nutrición, con la convicción de que una buena alimentación abre el camino hacia un mejor futuro. En pocos años, ha desarrollado un interesante portafolio de productos, donde a los tradicionales alimentos del mar van sumando los de la tierra, como la fruta que se cosecha en la zona sur, entre otros.
Más allá de la oferta, no deja de ser importante la forma de trabajar que hay detrás: con el consumidor en el centro, entendiendo la sostenibilidad como habilitador, colaborando con productores y proveedores locales y apostando por un modelo abierto de innovación junto a universidades, startups y centros tecnológicos. Ello se refleja en instancias como el CeTA en Coquimbo y Coronel —centros que permiten a emprendedores escalar nuevos desarrollos alimentarios— y en la vinculación con la Fundación Copec-UC y programas como 'Transforma Alimentos'.
De estas alianzas han surgido innovaciones que convierten ciencia en soluciones de mercado: desde tecnologías de procesamiento más saludables hasta alimentos funcionales y propuestas orientadas a mercados globales.
Alimentar el futuro no es solo una cuestión de tecnología o productividad, sino de propósito. Se trata de poner la innovación al servicio de las personas y del planeta, avanzando hacia un modelo de nutrición sostenible que asegure bienestar para todos. Porque alimentar el futuro es, en definitiva, cuidar a las próximas generaciones.
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Pais: Chile
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Región: Metropolitana de Santiago
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Fecha: 2025-10-02
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Tipo: Prensa Escrita
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Página(s): 19
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Sección: Especial - Fundación Copec-UC
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Centimetraje: 18x23
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