|
Pais: Chile
|
|
Región: Metropolitana de Santiago
|
|
Fecha: 2025-10-16
|
|
Tipo: Suplemento
|
|
Página(s): 8
|
|
Sección: Suplemento
|
|
Centimetraje: 35x28
|
Pie de Imagen
Air Protein cuenta con una 'granja de aire' en San Leandro, California, donde se demuestra cómo funciona la tecnología. En la imagen principal, un chef prepara un plato que incorpora este ingrediente; al lado, se aprecia la 'harina' rica en proteína.
Air Protein está basada en investigaciones de la NASA:
Empresa de EE.UU. cultiva “proteínas del aire” para una agricultura más resiliente
La científica Lisa Dyson desarrolló una 'harina' rica en nutrientes, elaborada a partir de microorganismos que se alimentan del dióxido de carbono, entre otros elementos. La producción tarda 24 horas, no se afecta con las sequías y su sabor es neutro.
Producir alimentos sin tierras agrícolas, sin animales y sin depender del clima. Esa es la apuesta de la científica estadounidense Lisa Dyson, quien en 2019 fundó Air Protein, una empresa que ha logrado cultivar proteína comestible 'a partir del aire' mediante una tecnología basada en investigaciones de la NASA. Su iniciativa ha ganado reconocimiento internacional: en 2021, la compañía fue distinguida como 'Technology Pioneer' por el Foro Económico Mundial y, en 2024, fue destacada por Time y Statista como la principal FoodTech de Estados Unidos.
Dyson visitó Chile a inicios de mes para participar en el seminario 'Alimentación del Futuro', organizado por la Fundación Copec-UC. En entrevista con 'El Mercurio', afirma que la misión de su empresa es 'crear una cadena de suministro más resiliente ante los cambios actuales y futuros que estamos enfrentando en la forma de hacer agricultura, como los desafíos de las enfermedades animales, por ejemplo, la gripe aviar, y el aumento de eventos climáticos extremos, como inundaciones y sequías, que están afectando los cultivos y nuestra capacidad de garantizar el abastecimiento alimentario'.
Ella y su equipo encontraron una posible solución en el trabajo 'olvidado' de científicos de la NASA, quienes, durante el programa espacial de los años 60 y 70, exploraron cómo se podría reciclar el dióxido de carbono exhalado por los astronautas para crear sustento en misiones prolongadas. 'La NASA inició este proceso y gastó mucho dinero en él, pero no completó la misión. Su trabajo en este tema concluyó antes de que lograran fabricar y demostrar que podían producir alimentos a partir del aire', explica Dyson, doctora en física por el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT).
Donde la NASA no logró avanzar, el 'pequeño grupo de emprendedores' liderado por Dyson sí lo hizo. Aplicaron con éxito un proceso en el que microorganismos —alimentados con elementos presentes en el aire, como el dióxido de carbono— producen una 'harina' rica en proteínas y de sabor neutro. Esta puede utilizarse para elaborar sustitutos de carnes y mariscos y también como ingrediente en pastas, cereales, bebidas, lácteos y otros alimentos. Dyson afirma que se trata de una alternativa 'para vegetarianos, veganos y carnívoros'.
El proceso, explica, 'funciona igual que una semilla de soya, que se planta en la tierra y crece porque obtiene energía del sol, dióxido de carbono del aire y nitrógeno del suelo. Nosotros empezamos con lo que llamamos una 'microsemilla', que es el microorganismo; la plantamos en agua y la alimentamos con los mismos elementos que necesita una planta, como el dióxido de carbono. En 24 horas, obtenemos una harina rica en macro y micronutrientes. Tiene alrededor de un 80% de contenido proteico, todos los aminoácidos esenciales, además de vitaminas y minerales biodisponibles (que pueden ser absorbidos y utilizados eficazmente por el cuerpo)'.
Según la compañía, esta harina contiene más proteína por kilo que cualquier otra fuente de carne y también presenta ventajas frente a las opciones vegetales. 'No hay plantas que se puedan cultivar que tengan una concentración tan alta de proteínas. Además, muchas plantas no son proteínas completas, lo que significa que no contienen todos los aminoácidos esenciales que necesitamos para una dieta saludable', sostiene Dyson.
Por ahora, sus esfuerzos están centrados en escalar la producción de esta harina proteica, 'porque este macronutriente es clave para mantener la masa muscular y llevar una vida saludable'. Sin embargo, explica que la tecnología también permite desarrollar ingredientes ricos en fibra, aceites saludables y otros nutrientes, además de poder aportar diversas propiedades funcionales a los alimentos, como la esponjosidad que entrega un huevo a los productos horneados.
Menos tierra y agua
Más allá de las ventajas nutricionales, esta forma de producir también sería una alternativa más sostenible a la agricultura y la ganadería tradicionales. Los análisis de la compañía indican que la producción es carbono negativa y requiere solo un litro de agua por cada kilo de proteína generada: eso representa 112 mil veces menos agua que la carne de vacuno, casi ocho mil veces menos que las legumbres y cerca de seis mil veces menos que la soya.
'La huella ambiental no tiene comparación con las formas tradicionales de hacer agricultura. Es un proceso miles de veces más productivo por superficie de tierra, porque no ocupa mucho espacio y funciona de forma continua. También utiliza mil veces menos agua, porque si pensamos en el riego de cultivos, gran parte de esa agua se pierde en el entorno', afirma Dyson.
A ello se suman otros beneficios. 'El proceso de producción no se ve afectado por crisis agrícolas, como eventos climáticos extremos o enfermedades animales. Se pueden cultivar alimentos en cualquier lugar y estación: en medio del desierto, en los climas más adversos, donde no hay mucha luz solar, e incluso en invierno. Y es la única forma en el planeta con la que se pueden cultivar alimentos en 24 horas, por lo que podría servir para llevar ayuda a zonas afectadas por desastres naturales, por ejemplo'.
Actualmente, la industria de las 'proteínas del aire' sigue en desarrollo, pero vive un auge. Dyson indica que, si bien aún no existe producción a gran escala, 'ha habido un aumento del interés, por lo que hay diferentes científicos e innovadores alimentarios que están trabajando en ello'.
En ese sentido, asegura que su compañía está buscando lugares para instalar su primera 'granja de aire' comercial a gran escala: 'En esta década —es decir, en los próximos cuatro años— los consumidores deberían poder encontrar productos elaborados con esta tecnología en tiendas o restaurantes. Estamos más cerca que nunca'.
Recuadro
'En el futuro, esto será algo normal. Mi abuela solía tener miedo al teléfono, pensaba que podía electrocutarla. Ahora, todos llevamos en el bolsillo celulares que son más potentes que los computadores de la NASA en los años 60 y 70'.
Lisa Dyson,fundadora de Air Protein.
Una de las metas es asegurar la sostenibilidad de los sistemas de producción de alimentos y aplicar prácticas agrícolas resilientes que aumenten la productividad y la producción, contribuyan al mantenimiento de los ecosistemas y fortalezcan la capacidad de adaptación al cambio climático y a los fenómenos meteorológicos extremos.
Los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) son un llamado de Naciones Unidas a los gobiernos, las empresas y la sociedad civil para erradicar la pobreza, proteger el planeta y asegurar la prosperidad para todos al año 2030.
Nex Prensa Escrita
Air Protein está basada en investigaciones de la NASA:
Empresa de EE.UU. cultiva “proteínas del aire” para una agricultura más resiliente
La científica Lisa Dyson desarrolló una 'harina' rica en nutrientes, elaborada a partir de microorganismos que se alimentan del dióxido de carbono, entre otros elementos. La producción tarda 24 horas, no se afecta con las sequías y su sabor es neutro.
Producir alimentos sin tierras agrícolas, sin animales y sin depender del clima. Esa es la apuesta de la científica estadounidense Lisa Dyson, quien en 2019 fundó Air Protein, una empresa que ha logrado cultivar proteína comestible 'a partir del aire' mediante una tecnología basada en investigaciones de la NASA. Su iniciativa ha ganado reconocimiento internacional: en 2021, la compañía fue distinguida como 'Technology Pioneer' por el Foro Económico Mundial y, en 2024, fue destacada por Time y Statista como la principal FoodTech de Estados Unidos.
Dyson visitó Chile a inicios de mes para participar en el seminario 'Alimentación del Futuro', organizado por la Fundación Copec-UC. En entrevista con 'El Mercurio', afirma que la misión de su empresa es 'crear una cadena de suministro más resiliente ante los cambios actuales y futuros que estamos enfrentando en la forma de hacer agricultura, como los desafíos de las enfermedades animales, por ejemplo, la gripe aviar, y el aumento de eventos climáticos extremos, como inundaciones y sequías, que están afectando los cultivos y nuestra capacidad de garantizar el abastecimiento alimentario'.
Ella y su equipo encontraron una posible solución en el trabajo 'olvidado' de científicos de la NASA, quienes, durante el programa espacial de los años 60 y 70, exploraron cómo se podría reciclar el dióxido de carbono exhalado por los astronautas para crear sustento en misiones prolongadas. 'La NASA inició este proceso y gastó mucho dinero en él, pero no completó la misión. Su trabajo en este tema concluyó antes de que lograran fabricar y demostrar que podían producir alimentos a partir del aire', explica Dyson, doctora en física por el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT).
Donde la NASA no logró avanzar, el 'pequeño grupo de emprendedores' liderado por Dyson sí lo hizo. Aplicaron con éxito un proceso en el que microorganismos —alimentados con elementos presentes en el aire, como el dióxido de carbono— producen una 'harina' rica en proteínas y de sabor neutro. Esta puede utilizarse para elaborar sustitutos de carnes y mariscos y también como ingrediente en pastas, cereales, bebidas, lácteos y otros alimentos. Dyson afirma que se trata de una alternativa 'para vegetarianos, veganos y carnívoros'.
El proceso, explica, 'funciona igual que una semilla de soya, que se planta en la tierra y crece porque obtiene energía del sol, dióxido de carbono del aire y nitrógeno del suelo. Nosotros empezamos con lo que llamamos una 'microsemilla', que es el microorganismo; la plantamos en agua y la alimentamos con los mismos elementos que necesita una planta, como el dióxido de carbono. En 24 horas, obtenemos una harina rica en macro y micronutrientes. Tiene alrededor de un 80% de contenido proteico, todos los aminoácidos esenciales, además de vitaminas y minerales biodisponibles (que pueden ser absorbidos y utilizados eficazmente por el cuerpo)'.
Según la compañía, esta harina contiene más proteína por kilo que cualquier otra fuente de carne y también presenta ventajas frente a las opciones vegetales. 'No hay plantas que se puedan cultivar que tengan una concentración tan alta de proteínas. Además, muchas plantas no son proteínas completas, lo que significa que no contienen todos los aminoácidos esenciales que necesitamos para una dieta saludable', sostiene Dyson.
Por ahora, sus esfuerzos están centrados en escalar la producción de esta harina proteica, 'porque este macronutriente es clave para mantener la masa muscular y llevar una vida saludable'. Sin embargo, explica que la tecnología también permite desarrollar ingredientes ricos en fibra, aceites saludables y otros nutrientes, además de poder aportar diversas propiedades funcionales a los alimentos, como la esponjosidad que entrega un huevo a los productos horneados.
Menos tierra y agua
Más allá de las ventajas nutricionales, esta forma de producir también sería una alternativa más sostenible a la agricultura y la ganadería tradicionales. Los análisis de la compañía indican que la producción es carbono negativa y requiere solo un litro de agua por cada kilo de proteína generada: eso representa 112 mil veces menos agua que la carne de vacuno, casi ocho mil veces menos que las legumbres y cerca de seis mil veces menos que la soya.
'La huella ambiental no tiene comparación con las formas tradicionales de hacer agricultura. Es un proceso miles de veces más productivo por superficie de tierra, porque no ocupa mucho espacio y funciona de forma continua. También utiliza mil veces menos agua, porque si pensamos en el riego de cultivos, gran parte de esa agua se pierde en el entorno', afirma Dyson.
A ello se suman otros beneficios. 'El proceso de producción no se ve afectado por crisis agrícolas, como eventos climáticos extremos o enfermedades animales. Se pueden cultivar alimentos en cualquier lugar y estación: en medio del desierto, en los climas más adversos, donde no hay mucha luz solar, e incluso en invierno. Y es la única forma en el planeta con la que se pueden cultivar alimentos en 24 horas, por lo que podría servir para llevar ayuda a zonas afectadas por desastres naturales, por ejemplo'.
Actualmente, la industria de las 'proteínas del aire' sigue en desarrollo, pero vive un auge. Dyson indica que, si bien aún no existe producción a gran escala, 'ha habido un aumento del interés, por lo que hay diferentes científicos e innovadores alimentarios que están trabajando en ello'.
En ese sentido, asegura que su compañía está buscando lugares para instalar su primera 'granja de aire' comercial a gran escala: 'En esta década —es decir, en los próximos cuatro años— los consumidores deberían poder encontrar productos elaborados con esta tecnología en tiendas o restaurantes. Estamos más cerca que nunca'.
'En el futuro, esto será algo normal. Mi abuela solía tener miedo al teléfono, pensaba que podía electrocutarla. Ahora, todos llevamos en el bolsillo celulares que son más potentes que los computadores de la NASA en los años 60 y 70'.
Lisa Dyson,fundadora de Air Protein.
Una de las metas es asegurar la sostenibilidad de los sistemas de producción de alimentos y aplicar prácticas agrícolas resilientes que aumenten la productividad y la producción, contribuyan al mantenimiento de los ecosistemas y fortalezcan la capacidad de adaptación al cambio climático y a los fenómenos meteorológicos extremos.
Los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) son un llamado de Naciones Unidas a los gobiernos, las empresas y la sociedad civil para erradicar la pobreza, proteger el planeta y asegurar la prosperidad para todos al año 2030.
|
Pais: Chile
|
|
Región: Metropolitana de Santiago
|
|
Fecha: 2025-10-16
|
|
Tipo: Suplemento
|
|
Página(s): 8
|
|
Sección: Suplemento
|
|
Centimetraje: 35x28
|