Pais:   Chile
Región:   Metropolitana de Santiago
Fecha:   2025-10-27
Tipo:   Prensa Escrita
Página(s):   6
Sección:   Tendencias
Centimetraje:   21x24

Pie de Imagen
Para tratarlo hay terapias conservadoras y una cirugía que da excelentes resultados.
HoyxHoy
Linfedema, el mal que puede aparecer luego de tratar el cáncer de mama
La enfermedad puede tardar hasta décadas en presentarse y a las afectadas les genera un deterioro en la calidad de vida.
Con unas cinco mil pacientes por año, el cáncer de mama es la enfermedad con mayor incidencia y mortalidad entre las chilenas. Sin embargo, existe una condición posterior que silenciosamente se les declara a muchas hasta años después que lo han vencido: el linfedema.

'Se me inflamaba el brazo derecho, me sentía pesada, incluso tenía vómitos y malestares', cuenta Ruth del Campo, cirujano dentista de 66 años, quien se trató un cáncer en su juventud, pero décadas más tarde comenzó con otras molestias.

'Al principio no sabía qué me pasaba, sentía que el brazo pesaba toneladas y hasta se me infectaba', concuerda Paulina Ponce, de 50 años, quien enfrentó un cáncer de mama en 2019.

Ambas llegaron a la consulta del médico Nicolás Pereira, cirujano plástico de Clínica NEA y primer especialista latinoamericano en recibir el premio Werner Spingler Young Microsurgeon Award por su aporte a la microcirugía reconstructiva. A través de él supieron que lo que sufrían era linfedema.

Se trata de una enfermedad que se produce por la acumulación de liquido linfático en los tejidos, lo que es ocasionado por la obstrucción o daño en el sistema linfático muchas veces tras cirugías por cáncer de mama, extirpación de ganglios linfáticos o radioterapia. Efectivamente, sus principales síntomas son la inflamación del brazo y la mano, sensación de peso y enrojecimiento que pueden generar limitaciones funcionales y alteraciones en la calidad de vida.

'El linfedema es una enfermedad poco difundida, pero que requiere atención temprana para detener su progresión y evitar complicaciones graves. En pacientes que han tenido cáncer de mama, aparece como resultado de la interrupción del flujo linfático en asociación a otros factores. Hoy contamos con técnicas de super-microcirugía que permiten ofrecer soluciones reales a quienes lo padecen', explica Pereira.

La incidencia de padecerlo es mayor en los casos en los que se realiza mastectomía total, disección auxilar, radioterapia y en pacientes en los cuales los ganglios están positivos para cáncer.

Para enfrentarlo existen terapias 'conservadoras' como el drenaje linfático manual o las mangas de compresión, las que en ocasiones no bastan. Ante ellas surgen opciones como la anastomosis linfático-venosa y el trasplante de ganglios linfáticos, que permiten restablecer el drenaje y reducir significativamente los síntomas.

En el caso de la anastomosis linfático-venosa, el especialista realiza una conexión entre un vaso linfático bloqueado y una vena próxima, formando una derivación o bypass para que el líquido linfático drene los tejidos al sistema venoso y aliviar el linfedema. En esta intervención se requiere microscopios y técnicas avanzadas para unir los pequeños vasos, permitiendo la salida del líquido acumulado y reduciendo la hinchazón de la extremidad afectada.

Paulina Ponce y Ruth del Campo se sometieron a ella con el doctor Pereira. 'Después de la cirugía fue un cambio radical: hoy puedo trabajar; mover mi brazo con normalidad y ya no cargo con esa sensación de peso constante', asegura esta última. 'Gracias ella recuperé movilidad, independencia y, sobre todo, la calidad de vida', concuerda la primera.

Si no se trata su progresión puede llegara la elefantiasis, empeorar y ocasionar infecciones frecuentes y de mayor severidad. Este tratamiento, pese a su utilidad, tiene una alta carga económica para las pacientes y complicaciones con las coberturas de salud.

'El objetivo es devolver a los pacientes la funcionalidad y la normalidad en su vida diaria. El cáncer de mama ya es un proceso duro; no es justo que, además, deban convivir con una secuela incapacitante como el linfedema. Por eso es clave educar, diagnosticar a tiempo y poner a disposición estas técnicas', agrega el especialista.