Pais:   Chile
Región:   Metropolitana de Santiago
Fecha:   2025-10-28
Tipo:   Prensa Escrita
Página(s):   A8
Sección:   Vida - Ciencia - Tecnología
Centimetraje:   29x27

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La confianza interpersonal en Chile se mantiene baja (23%), según la encuesta. A juicio de los expertos, esto incrementa el aislamiento y, por ende, puede aumentar la sensación de soledad. Freepik/Creativecommons

El Mercurio
Resultados de la Encuesta Bicentenario UC 2025:
Crece el número de amigos en Chile, pero también el de personas que se sienten solas
Los jóvenes de entre 18 y 24 años son quienes declaran mayor sensación de soledad. Pese al aumento de los vínculos, los lazos son poco profundos, advierten los especialistas.
Aunque las personas en Chile dicen tener más amigos que antes, el porcentaje de quienes se sienten solos también va en aumento.

Esta paradoja es una de las conclusiones que revela la nueva Encuesta Bicentenario UC 2025, que desde hace dos décadas retrata los cambios sociales del país. El sondeo fue realizado por medio de encuestas a 1.611 personas mayores de 18 años, chilenas o residentes, de zonas urbanas.

Los resultados muestran que el 43% de los encuestados afirma tener entre tres y cinco amigos frente al 35% que decía lo mismo en 2023. Al mismo tiempo, bajó la proporción que dice no tener amistades, que pasó del 19% hace dos años al 12% en 2025.

Sin embargo, la sensación de soledad se abre paso entre las personas. El porcentaje de encuestados que dice sentirse solo 'algunas veces' subió del 27% al 35%, y aquellos que se sienten solos 'la mayor parte del tiempo' aumentaron del 8% al 10%.

Así, la soledad golpea a más del 40% de los encuestados en todos los rangos etarios. La mayor proporción se da entre personas de 18 a 24 años, donde 62% declara haberse sentido solo durante la última semana. Por otro lado, entre los mayores de 55 años, el 43% declara lo mismo.

'En los adultos mayores el problema es estructural. Con el tiempo pierden oportunidades de conexión, amistades o parejas. En cambio, entre los jóvenes parece ser un problema de calidad de los vínculos, más que de cantidad', señala Héctor Carvacho, académico de Psicología de la U. Católica y miembro del comité que realiza la encuesta.

Los expertos coinciden en que las cifras son reflejo de un fenómeno: tener más amigos no implica sentirse acompañado.

A juicio de Carvacho, aunque el número de amistades ha aumentado, muchas relaciones son hoy más acotadas o funcionales.

Amistades diferenciadas

'Cada vez tenemos más relaciones restringidas a un ámbito específico, como los amigos para jugar fútbol o los colegas para hacer cosas del trabajo; es decir, las relaciones se circunscriben a una actividad particular, pero quizás es difícil tener personas a las que acudir cuando necesitamos apoyo real. Las relaciones tienden a ser más pragmáticas y menos íntimas', advierte el experto.

A ese cambio en la calidad de los vínculos se suma el fenómeno de la hiperconectividad, señala Teresa Ropert, académica de la Escuela de Psicología de la U. Adolfo Ibáñez, quien no participó en la encuesta.

'Con las redes sociales, existe una ilusión de tener muchos amigos, pero con poca profundidad y conexión emocional', comenta. 'En el fondo parece que tienes muchos amigos y conexiones, pero poca presencialidad e intimidad real y esa poca comunicación cara a cara puede estar reproduciendo un sentimiento de soledad, especialmente entre los jóvenes', añade.

Paralelamente, la encuesta revela un bajo nivel de participación social, lo que podría estar vinculado al aumento del aislamiento percibido, señalan los especialistas.

Según los datos, el 62% de las personas manifiesta no participar en ninguna asociación, grupo organizado o club, cifra que en los jóvenes de 18 a 24 años llega al 76%.

'La participación en comunidades, clubes o espacios colectivos cumple un rol clave para satisfacer la necesidad de pertenencia', explica Roberto González, psicólogo social de la U. Católica. 'Cuando las personas dejan de involucrarse en esos espacios, pierden oportunidades de conexión y eso alimenta el aislamiento', agrega el académico.

Si bien González plantea que, en el caso de los jóvenes, la falta de participación puede tener que ver con las exigencias propias de la edad —como estudiar y trabajar al mismo tiempo—, también advierte que 'estamos viviendo en sociedades que valoran la autosuficiencia y el individualismo. Pero esa idea de que podemos funcionar de manera individual, aislados, nos afecta de manera sustancial'.

Los especialistas advierten que este escenario puede tener un profundo impacto en la salud de la población, tanto mental como física. Estudios han mostrado que la soledad sostenida se asocia con mayor riesgo de depresión, deterioro cognitivo y enfermedades cardiovasculares, además de un impacto en la satisfacción con la vida, plantean.

'Sentirse acompañado es un factor protector para la salud mental y física. Si no logramos reconectarnos, corremos el riesgo de que la soledad se transforme en un problema social crónico', advierte Carvacho.

Enfrentar el fenómeno requiere construir los lazos sociales desde distintos niveles, plantean los expertos, fortaleciendo las actividades comunitarias y el uso del espacio público para facilitar la interacción.

También creen que es clave fomentar políticas que aumenten el tiempo disponible para compartir y cuidar las redes de apoyo, en una sociedad marcada por la hiperconectividad y la falta de tiempo

Recuadro
62% de quienes tienen entre 18 y 24 años declara haberse sentido solo durante la última semana.

3 de cada 4 jóvenes (76%) de ese grupo etario no participan de ninguna asociación, grupo organizado o club.
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Janina Marcano-