Pais:   Chile
Región:   Metropolitana de Santiago
Fecha:   2026-03-19
Tipo:   Suplemento
Página(s):   3
Sección:   Suplemento
Centimetraje:   33x20

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La CEO global de Technovation Girls junto a la directora ejecutiva del capítulo chileno, Constanza Díaz, en la celebración de los 10 años de la iniciativa en el país. Ahí destacó que los países donde el programa ha tenido mejor acogida son Chile, España y Nigeria.

'La tecnología no es solo para programadores o ingenieros. Es una herramienta para resolver problemas que te importan', afirma Chklovski.
El Mercurio - Innovacion
CEO y fundadora de Technovation Girls
Tara Chklovski: “Las niñas no le tienen miedo a la tecnología; los adultos, sí”
La ingeniera visitó Chile por primera vez para celebrar los 10 años del programa en el país. Desde Santiago reflexiona sobre los errores más comunes al intentar motivar a niñas en tecnología, el peso de los estereotipos y el riesgo de que la revolución de la inteligencia artificial avance sin suficiente participación femenina.
Sentada en una banca del Parque Bustamante, Tara Chklovski observa el ir y venir de jóvenes que, pese al calor de la tarde, conversan y pasean por ahí. Es su primera vez en Chile y, dice, una de las primeras cosas que le llamó la atención fue la 'cultura muy fuerte' del país, algo que —según explica— suele ser una buena señal cuando se habla de innovación y talento.

La ingeniera y emprendedora social, originaria de India y formada en la Universidad del Sur de California (USC), llegó a Santiago para participar en la celebración de los diez años de Technovation Girls en Chile, programa que ha impactado a más de 50 mil niñas y adolescentes en el país. A nivel global, la iniciativa está presente en 120 países y solo en la temporada 2025 reunió a 33 mil participantes, quienes desarrollaron más de tres mil soluciones tecnológicas, muchas de ellas basadas en inteligencia artificial. Un sueño hecho realidad para Chklovski, quien inició el movimiento en 2006, cuando estudiaba un doctorado en Ingeniería Aeroespacial.

Veinte años después, la fundadora y CEO global de Technovation insiste en que el desafío sigue siendo cultural: cambiar la manera en que niñas —y también educadores, familias y sociedades completas— imaginan su relación con la tecnología. Si esa relación se construye desde la infancia, la pregunta es cómo despertar esa curiosidad desde temprano.

—Después de trabajar con niñas en tantos países, ¿qué estrategias ha visto que realmente funcionan para despertar vocaciones tecnológicas en ellas?

'Darles experiencias reales de innovación. Cuando una niña identifica un problema en su comunidad, diseña una solución tecnológica y la construye con su equipo, ocurre algo poderoso: deja de verse como una estudiante que solo aprende y empieza a verse como alguien capaz de crear soluciones. Esto es especialmente relevante hoy, cuando tecnologías como la inteligencia artificial permiten desarrollar herramientas con impacto mucho más rápido que antes'.

—¿Y qué es lo que no funciona?

'Pensar que todo se trata de enseñar a programar. La tecnología no es solo código; es una herramienta para resolver problemas importantes. Cuando se presenta únicamente como una habilidad técnica, muchas niñas no se sienten reflejadas. En cambio, cuando se conecta con desafíos reales, en temas como salud, medio ambiente o educación, muchas más se motivan a participar'.

—Muchas veces se habla de grandes científicas como referentes, pero en la vida cotidiana las niñas están rodeadas de figuras más cercanas. ¿Qué rol juegan esas personas?

'Es enorme. Pero también hay un desafío, porque todos estamos influenciados por normas sociales y estereotipos de género. A muchas niñas se les transmite —explícita o implícitamente— que la ambición, el liderazgo o las carreras tecnológicas no son necesariamente 'femeninas'. Los padres pueden ser un gran apoyo, como una especie de 'equipo de porristas' que les dice 'creo en ti, puedes hacerlo'. Pero quienes suelen tener más impacto en las decisiones de una adolescente son los profesores, los mentores o las personas que admira. Por eso en Technovation el rol de mentoras y educadoras es clave'.

—Desde su experiencia, ¿qué cosas cree que todavía se están pasando por alto cuando se trata de despertar vocaciones tecnológicas en niñas?

'Creo que muchas veces se parte del mito de que para interesarlas hay que presentar la tecnología solo como una forma de ayudar a otros. Ese enfoque puede reforzar estereotipos. Mi mayor preocupación hoy es con la inteligencia artificial, porque muchas mujeres no la están aprendiendo ni usando y parte del problema es que el mundo adulto —especialmente en educación— le tiene miedo a estas herramientas. Las niñas y los jóvenes no le tienen miedo a la tecnología; los adultos, sí'.

—El programa de Technovation acaba de cumplir 10 años en Chile. ¿Qué le gustaría ver en la próxima década?

'Chile tiene un potencial enorme. Ya hay decenas de miles de niñas que han pasado por el programa y muchas de ellas hoy estudian carreras científicas o tecnológicas. El siguiente paso es verlas liderando startups y desarrollando soluciones tecnológicas. Hoy tecnologías como la inteligencia artificial están transformando industrias completas. Si muy pocas mujeres participan en su desarrollo, los países corren el riesgo de quedarse atrás en una de las áreas que más impulsará la economía en los próximos años'.

—Si pudiera darle un consejo a una niña chilena que siente curiosidad por la tecnología, pero no está segura de si ese camino es para ella, ¿qué le diría?

'Que la tecnología no es solo para programadores o ingenieros. Es una herramienta para resolver problemas que te importan. Si hay algo que te preocupa, la tecnología puede ayudarte a construir soluciones. Y eso significa que hay un lugar para ti en este mundo'.
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Gabriela Aceitón-