Pais:   Chile
Región:   Metropolitana de Santiago
Fecha:   2026-04-29
Tipo:   Prensa Escrita
Página(s):   18
Sección:   
Centimetraje:   24x19

Pie de Imagen
Carmen Paz Ravanal, gerenta de marketing de la viña de Colchagua.
Las Últimas Noticias
Carmen Paz Ravanal, de la viña homónima, y su apuesta ganadora en plena crisis del vino
'Pienso que el rose y las nuevas variedades de cepas tienen un gran potencial de crecimiento'
'Ahora se buscan vinos frescos y livianos, y el nuestro calza perfecto con ese perfil', agrega.
Viña Ravanal lleva nueve años produciendo rosé. Lo que en 2017 fue una propuesta de su enólogo Héctor Saldivia —aprovechar la infraestructura existente para elaborar un vino que en Chile tenía escasa presencia— se convirtió en un producto clave para la empresa en medio de la peor caída del consumo mundial en más de seis décadas. Comenzaron con 1.500 cajas. Hoy despachan 7.500 cajas anuales y tienen presencia en más de 25 países. 'Partimos con el vino rosé como una apuesta en este mercado creciente del espumante, ya que para nosotros la producción de un buen espumante, en ese momento, era compleja', recuerda Carmen Paz Ravanal, gerenta de marketing de la viña.

El mercado global del vino acumula su tercera caída consecutiva y registra el consumo más bajo desde 1961: 214,2 millones de hectolitros en 2024, un 3,3% menos que el año anterior, según el informe anual de la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV) de 2024. Quince de los 20 principales mercados mundiales retrocedieron. China desplomó su consumo un 19,3%; Estados Unidos cayó un 5,8%; Francia, un 3,6%. En ese cuadro, el IWSR -principal consultora global de bebidas alcohólicas- identifica al rosé premium como uno de los pocos segmentos que gana terreno, con crecimiento sostenido en mercados como Estados Unidos, Reino Unido y Australia. Carmen Paz lo confirma desde adentro: 'Los vinos rosé y blancos han logrado sortear mejor la crisis que afecta al mundo vitivinícola'.

La razón de fondo, a su juicio, es generacional. 'Es un tema cultural, ya que los jóvenes consumen menos alcohol' y las nuevas tendencias apuntan a vinos con notas más frutales, a diferencia de generaciones anteriores que preferían aquellos con mucha madera. Ahora se buscan vinos frescos y livianos, y nuestro rosé calza perfecto, así como el sauvignon blanc con aromas más cítricos, que también es tendencia no solo a nivel nacional'. El rosé de Ravanal, sin paso por barrica, varietal, con notas de damasco y guayaba y listo para beber en octubre de cada año, responde exactamente a ese perfil.

La historia de la viña comienza mucho antes. En la década de 1950, el ingeniero agrónomo Mario Ravanal -formado en enología en Francia y quien este año cumple 100 años- fundó la viña en Placilla, en la Región de O'Higgins, y comenzó vendiendo tintos y blancos en chuicas y garrafas en la zona. Desde esa base, Ravanal creció hasta convertirse en una de las más antiguas del Valle de Colchagua, con 100 hectáreas plantadas -70 en Placilla y el resto en Manantiales- más cultivos de ciruelos y peras para exportación. El territorio define el carácter de sus vinos: un cordón montañoso que une los Andes con la Cordillera de la Costa, la influencia del río Tinguiririca, mayor pluviometría que el resto del valle y napas freáticas relativamente superficiales. A nivel de parcela, el rosé se produce a 250 metros sobre el nivel del mar, en suelos profundos de tipo franco limoso y aluvial, con pedregosidad en profundidad y riego por goteo y tradicional. El clima es mediterráneo seco, con elevada radiación solar diurna y brisa fría nocturna que preserva la acidez y la frescura aromática.

Las hijas de Mario Ravanal condujeron la empresa en direcciones complementarias. Pía, ingeniera agrónoma y enóloga, asumió las exportaciones y abrió mercados en el exterior, llevando los vinos a más de 25 países en formato embotellado. Carmen Paz tomó el marketing. Fue en ese contexto donde Saldivia planteó su propuesta: elaborar un rosé aprovechando la infraestructura disponible, como alternativa a un espumante que requería una inversión tecnológica mayor. 'Para obtener un buen espumante era necesario invertir mucho en tecnología', explicó el enólogo en su momento.

La elaboración distingue a este vino de buena parte de la producción nacional. Ravanal no obtiene el rosé como subproducto de la vinificación del tinto, sino que lo elabora desde la uva con un proceso específicamente diseñado. 'Hay otras viñas que vinifican vino tinto y de ese porcentaje obtienen el rosé. No es nuestro caso: nosotros lo hacemos a partir de la uva, lo que permite que sea muy aromático', explica Carmen Paz. Las cepas son Merlot y Syrah -en proporciones variables-, cosechadas entre fines de marzo y abril. Inmediatamente, el jugo permanece algunas horas en contacto con la piel, proceso que entrega el color rosa pálido y brillante característico. Luego se separa el jugo, se filtra y se vinifica controlando la temperatura, como en la elaboración de un blanco. El vino se embotella a medida que salen los pedidos.

Brasil es el mercado donde este vino encontró su mejor destino. La relación de Ravanal con ese país lleva más de 25 años. Lo que la pandemia hizo fue profundizar ese vínculo de manera inesperada. 'Los brasileños tienen un consumo importante en sus casas, en las playas y en reuniones sociales. Con la pandemia, al tener que quedarse en sus hogares, aumentaron mucho la compra en supermercados y la costumbre de disfrutarlo en sus residencias, lo que incrementó nuestra venta', cuenta Carmen Paz. El rosé calza además con el estilo de vida y el clima de ese país. 'Al brasileño le gustó muchísimo, especialmente en toda la franja de clima más caluroso. Tienden a añadirle hielo al vino, y es totalmente diferente a hacerlo con un tinto, que provoca que pierda sus características. El rosé se recomienda consumir a 8 o 10 grados, por lo que no hay inconvenientes en colocarle hielo'.

En 2025, el vino obtuvo la Gran Medalla de Oro en el concurso Catad'Or, el certamen vitivinícola más importante de América Latina. Carmen Paz no duda sobre el futuro de la categoría: 'Pienso que el rosé y las nuevas variedades de cepas tienen un potencial de crecimiento, pero siempre que apunten a vinos más frutales y livianos que permitan su consumo inmediato y a largo plazo'. Una convicción que en Ravanal sostienen desde antes de que los números del mercado global les dieran la razón.

Recuadro
'Es un tema cultural, ya que los jóvenes consumen menos alcohol'
Carmen Paz Ravanal
Pie de pagina
MELISSA FORNO-