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Pais: Chile
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Región: Metropolitana de Santiago
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Fecha: 2026-07-22
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Tipo: Prensa Escrita
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Página(s): 18-19
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Sección: Suplemento
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Centimetraje: 17x28
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LA CARRERA POR UNA INFRAESTRUCTURA MÁS LIMPIA PARA SOSTENER LA NUEVA ERA DE LAIA
El auge de la inteligencia artificial está generando nuevas presiones no solo a nivel de infraestructura tecnológica, sino también para disminuir el impacto ambiental de los centros de datos, avanzar en eficiencia energética y optimizar el uso de recursos.
El avance de la inteligencia artificial (IA) está obligando a los países a reforzar la infraestructura que sustenta esta tecnología. El crecimiento de los centros de datos —clave para entrenar y operar modelos cada vez más complejos— está elevando la demanda por energía, agua y capacidad de transmisión, planteando nuevos retos para compatibilizar innovación y sostenibilidad.
El escenario global refleja esta tendencia. Según la Agencia Internacional de Energía (2025), los centros de datos generan alrededor de 180 millones de toneladas de emisiones indirectas de CO2 asociadas al consumo de electricidad y figuran entre los pocos sectores cuyas emisiones seguirán aumentando hacia 2030.
Chile tampoco está ajeno a este fenómeno. De acuerdo con GPS Property, entre 2026 y 2031 se proyecta la incorporación de ocho nuevos proyectos estratégicos de data centers, que agregarán 367 MW de capacidad, duplicarán la infraestructura instalada y movilizarán inversiones estimadas entre US$10 y US$12 millones por MW solo en infraestructura.
En paralelo, el Plan Nacional de Data Centers busca acelerar estas inversiones para consolidar al país como un hub tecnológico en América Latina, promoviendo una industria descentralizada, de menor impacto socioambiental, impulsada por energías renovables y con foco en investigación, innovación y formación de capital humano.
Sin embargo, el crecimiento de la IA también impone exigencias sobre la gestión de recursos. Para Efren Martínez, offering manager de Vertiv para Latinoamérica, la principal brecha está entre la velocidad con que aumenta la demanda computacional y la capacidad de las redes eléctricas para responder.
'El problema no es únicamente conseguir más energía, sino reducir las pérdidas en cada etapa del proceso, desde la conexión con la red hasta el chip', sostiene.
A su juicio, los cambios pasan por tres ámbitos: mejorar la distribución eléctrica para disminuir conversiones, incorporar nuevas soluciones de refrigeración —como Direct-to-Chip, capaces de disipar la alta carga térmica de los servidores de IA— y utilizar herramientas como analítica predictiva y gemelos digitales para optimizar el desempeño energético de los centros de datos. Desarrollo sustentable
Desde Chile Data Centers, su gerente general, Natalia López, coincide en que la expansión de la infraestructura digital deberá ir acompañada del fortalecimiento del sistema eléctrico.
'Si bien hoy existen subestaciones estratégicas con capacidad para absorber parte de la demanda inicial, la expansión de la inteligencia artificial requerirá una mayor capacidad de transmisión y una red más resiliente para responder a consumos cada vez más dinámicos', afirma.
Agrega que la industria también ha incorporado tecnologías como
free cooling, liquid cooling y sistemas de circuito cerrado para reducir el consumo de agua destinado a refrigeración. Asimismo, plantea que será clave fortalecer el diálogo temprano con las comunidades para desarrollar proyectos acordes a las características de cada territorio y despejar dudas sobre su impacto ambiental.
'A pesar de los desafíos de transmisión, Chile se ubica muy adelante de varios otros países de la región en infraestructura de datos y preparación para la IA, impulsado principalmente por su abundante matriz de energía renovable, que es el suministro sostenible que estos grandes operadores requieren para neutralizar su huella de carbono', contempla Rafael Pereira, segment manager renewables and datacenters Latam de Hitachi Energy.
Sin embargo, dice, debe sumarse el desarrollo de capital humano para acompañar la implementación de nuevas tecnologías y proyectos.
Al mismo tiempo, López sostiene que el siguiente paso será avanzar hacia un marco regulatorio que entregue certeza a las inversiones, promueva la eficiencia energética y la sostenibilidad.
'La experiencia internacional demuestra que los países que lideran el desarrollo de la IA han optado por marcos regulatorios que facilitan la innovación, acompañados de políticas públicas orientadas a fortalecer la infraestructura digital sustentable. Ese es el camino que Chile debería seguir', concluye.
Recuadro
Según la Agencia Internacional de Energía (2025), los centros de datos generan alrededor de 180 millones de toneladas de emisiones indirectas de CO2 asociadas al consumo de electricidad y figuran entre los pocos sectores cuyas emisiones seguirán aumentando hacia 2030.
Nex Prensa Escrita
LA CARRERA POR UNA INFRAESTRUCTURA MÁS LIMPIA PARA SOSTENER LA NUEVA ERA DE LAIA
El auge de la inteligencia artificial está generando nuevas presiones no solo a nivel de infraestructura tecnológica, sino también para disminuir el impacto ambiental de los centros de datos, avanzar en eficiencia energética y optimizar el uso de recursos.
El avance de la inteligencia artificial (IA) está obligando a los países a reforzar la infraestructura que sustenta esta tecnología. El crecimiento de los centros de datos —clave para entrenar y operar modelos cada vez más complejos— está elevando la demanda por energía, agua y capacidad de transmisión, planteando nuevos retos para compatibilizar innovación y sostenibilidad.
El escenario global refleja esta tendencia. Según la Agencia Internacional de Energía (2025), los centros de datos generan alrededor de 180 millones de toneladas de emisiones indirectas de CO2 asociadas al consumo de electricidad y figuran entre los pocos sectores cuyas emisiones seguirán aumentando hacia 2030.
Chile tampoco está ajeno a este fenómeno. De acuerdo con GPS Property, entre 2026 y 2031 se proyecta la incorporación de ocho nuevos proyectos estratégicos de data centers, que agregarán 367 MW de capacidad, duplicarán la infraestructura instalada y movilizarán inversiones estimadas entre US$10 y US$12 millones por MW solo en infraestructura.
En paralelo, el Plan Nacional de Data Centers busca acelerar estas inversiones para consolidar al país como un hub tecnológico en América Latina, promoviendo una industria descentralizada, de menor impacto socioambiental, impulsada por energías renovables y con foco en investigación, innovación y formación de capital humano.
Sin embargo, el crecimiento de la IA también impone exigencias sobre la gestión de recursos. Para Efren Martínez, offering manager de Vertiv para Latinoamérica, la principal brecha está entre la velocidad con que aumenta la demanda computacional y la capacidad de las redes eléctricas para responder.
'El problema no es únicamente conseguir más energía, sino reducir las pérdidas en cada etapa del proceso, desde la conexión con la red hasta el chip', sostiene.
A su juicio, los cambios pasan por tres ámbitos: mejorar la distribución eléctrica para disminuir conversiones, incorporar nuevas soluciones de refrigeración —como Direct-to-Chip, capaces de disipar la alta carga térmica de los servidores de IA— y utilizar herramientas como analítica predictiva y gemelos digitales para optimizar el desempeño energético de los centros de datos. Desarrollo sustentable
Desde Chile Data Centers, su gerente general, Natalia López, coincide en que la expansión de la infraestructura digital deberá ir acompañada del fortalecimiento del sistema eléctrico.
'Si bien hoy existen subestaciones estratégicas con capacidad para absorber parte de la demanda inicial, la expansión de la inteligencia artificial requerirá una mayor capacidad de transmisión y una red más resiliente para responder a consumos cada vez más dinámicos', afirma.
Agrega que la industria también ha incorporado tecnologías como
free cooling, liquid cooling y sistemas de circuito cerrado para reducir el consumo de agua destinado a refrigeración. Asimismo, plantea que será clave fortalecer el diálogo temprano con las comunidades para desarrollar proyectos acordes a las características de cada territorio y despejar dudas sobre su impacto ambiental.
'A pesar de los desafíos de transmisión, Chile se ubica muy adelante de varios otros países de la región en infraestructura de datos y preparación para la IA, impulsado principalmente por su abundante matriz de energía renovable, que es el suministro sostenible que estos grandes operadores requieren para neutralizar su huella de carbono', contempla Rafael Pereira, segment manager renewables and datacenters Latam de Hitachi Energy.
Sin embargo, dice, debe sumarse el desarrollo de capital humano para acompañar la implementación de nuevas tecnologías y proyectos.
Al mismo tiempo, López sostiene que el siguiente paso será avanzar hacia un marco regulatorio que entregue certeza a las inversiones, promueva la eficiencia energética y la sostenibilidad.
'La experiencia internacional demuestra que los países que lideran el desarrollo de la IA han optado por marcos regulatorios que facilitan la innovación, acompañados de políticas públicas orientadas a fortalecer la infraestructura digital sustentable. Ese es el camino que Chile debería seguir', concluye.
Según la Agencia Internacional de Energía (2025), los centros de datos generan alrededor de 180 millones de toneladas de emisiones indirectas de CO2 asociadas al consumo de electricidad y figuran entre los pocos sectores cuyas emisiones seguirán aumentando hacia 2030.
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Pais: Chile
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Región: Metropolitana de Santiago
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Fecha: 2026-07-22
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Tipo: Prensa Escrita
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Página(s): 18-19
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Sección: Suplemento
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Centimetraje: 17x28
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