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Pais: Chile
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Región: Ñuble
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Fecha: 2026-10-04
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Tipo: Prensa Escrita
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Página(s): 14
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Sección: opinióndebate
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Centimetraje: 13x23
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Opinión
Desafíos de desarrollo humano en Ñuble
La reciente publicación del PNUD 'El desarrollo humano de las comunas de Chile' (IDH) permite abrir una reflexión clave para la Región de Ñuble.
Basado en dos dimensiones críticas como son la desigualdad territorial y las brechas de género, la región aparece en una de las situaciones más críticas del país, donde el 57% de las personas se ubica en las últimas dos categorías del índice (medio-bajo y bajo).
Estos datos evidencian carencias materiales y profundas diferencias en las oportunidades de desarrollo entre los distintos territorios.
El informe consideró un universo de 331 comunas.
Al mirar nuestra región y las marcadas diferencias entre comunas, estos índices obligan a promover un trabajo con perspectiva local que permita reducir las brechas territoriales y salariales, así como proponer un desarrollo equitativo para Chile.
Detrás de estos indicadores hay realidades territoriales muy diversas: en regiones como Los Ríos o en la nuestra, muchas de estas brechas se expresan con fuerza en localidades rurales, donde las distancias, la falta de conectividad, las barreras de acceso a servicios básicos y las acotadas oportunidades económicas condicionan las posibilidades de vida de las personas.
De las 21 comunas que componen la Región de Ñuble, siete, donde vive el 17% de la población, presentan un Índice de Desarrollo Humano bajo. ¿ En que se traduce esto? En brechas de distintos niveles.
A nivel educativo, una escolaridad baja con un promedio de 9,6 años.
A nivel económico; ingresos bajos reflejados en un promedio per cápita de $ 301.000 pesos; finalmente a nivel territorial una alta predominancia rural con problemáticas conexas como son el aislamiento geográfico, conectividad y acceso a servicios básicos.
Ante este panorama vale la pena preguntar: ¿Cómo enfrentar este escenario de doble desigualdad, a nivel país, pero también al interior de nuestra región? Creemos que hay dos puntos urgentes.
Por una parte, el desarrollo económico debe incorporar activos que están presentes en las economías locales; vocaciones productivas que incorporan saberes de las comunidades, procesos sustentables de bienes como la agricultura familiar campesina, producción artesanal o el turismo, donde Chile posee grados de desarrollo incipiente representando un 3% del PIB nacional.
Desde una visión de desarrollo territorial, no basta con identificar recursos; se deben fortalecer las capacidades locales para que las comunidades participen y se beneficien directamente.
Esto dialoga con la experiencia de Servicio País y la mirada de patrimonio biocultural regional.
Además, los territorios no requieren las mismas soluciones: las brechas de una localidad aislada pueden deberse a la conectividad, mientras en otra el reto es la organización comunitaria o la articulación institucional.
Un segundo punto ineludible es la brecha de género.
El reciente estudio del IDH muestra que las disparidades en educación, salud e ingresos siguen marcando diferencias sustanciales entre mujeres y hombres.
En dicho marco, se hace urgente focalizar políticas de igualdad de género con pertinencia territorial y fortalecer decididamente iniciativas como el Sistema Nacional de Cuidados.
Los desafíos del país exigen combinar desarrollo territorial y dinamismo económico para aportar al bienestar regional.
El desafío no es solo reducir brechas, sino generar las condiciones para que las capacidades y recursos que ya existen en los territorios se transformen en mayores oportunidades.
Para ello, la articulación de actores y acuerdos es indispensable en este contexto convulso. .
Pie de pagina
Nelson Alarcón Medina Director regional Fundación para la Superación de la Pobreza
Nex Prensa Escrita
Opinión
Desafíos de desarrollo humano en Ñuble
La reciente publicación del PNUD 'El desarrollo humano de las comunas de Chile' (IDH) permite abrir una reflexión clave para la Región de Ñuble.
Basado en dos dimensiones críticas como son la desigualdad territorial y las brechas de género, la región aparece en una de las situaciones más críticas del país, donde el 57% de las personas se ubica en las últimas dos categorías del índice (medio-bajo y bajo).
Estos datos evidencian carencias materiales y profundas diferencias en las oportunidades de desarrollo entre los distintos territorios.
El informe consideró un universo de 331 comunas.
Al mirar nuestra región y las marcadas diferencias entre comunas, estos índices obligan a promover un trabajo con perspectiva local que permita reducir las brechas territoriales y salariales, así como proponer un desarrollo equitativo para Chile.
Detrás de estos indicadores hay realidades territoriales muy diversas: en regiones como Los Ríos o en la nuestra, muchas de estas brechas se expresan con fuerza en localidades rurales, donde las distancias, la falta de conectividad, las barreras de acceso a servicios básicos y las acotadas oportunidades económicas condicionan las posibilidades de vida de las personas.
De las 21 comunas que componen la Región de Ñuble, siete, donde vive el 17% de la población, presentan un Índice de Desarrollo Humano bajo. ¿ En que se traduce esto? En brechas de distintos niveles.
A nivel educativo, una escolaridad baja con un promedio de 9,6 años.
A nivel económico; ingresos bajos reflejados en un promedio per cápita de $ 301.000 pesos; finalmente a nivel territorial una alta predominancia rural con problemáticas conexas como son el aislamiento geográfico, conectividad y acceso a servicios básicos.
Ante este panorama vale la pena preguntar: ¿Cómo enfrentar este escenario de doble desigualdad, a nivel país, pero también al interior de nuestra región? Creemos que hay dos puntos urgentes.
Por una parte, el desarrollo económico debe incorporar activos que están presentes en las economías locales; vocaciones productivas que incorporan saberes de las comunidades, procesos sustentables de bienes como la agricultura familiar campesina, producción artesanal o el turismo, donde Chile posee grados de desarrollo incipiente representando un 3% del PIB nacional.
Desde una visión de desarrollo territorial, no basta con identificar recursos; se deben fortalecer las capacidades locales para que las comunidades participen y se beneficien directamente.
Esto dialoga con la experiencia de Servicio País y la mirada de patrimonio biocultural regional.
Además, los territorios no requieren las mismas soluciones: las brechas de una localidad aislada pueden deberse a la conectividad, mientras en otra el reto es la organización comunitaria o la articulación institucional.
Un segundo punto ineludible es la brecha de género.
El reciente estudio del IDH muestra que las disparidades en educación, salud e ingresos siguen marcando diferencias sustanciales entre mujeres y hombres.
En dicho marco, se hace urgente focalizar políticas de igualdad de género con pertinencia territorial y fortalecer decididamente iniciativas como el Sistema Nacional de Cuidados.
Los desafíos del país exigen combinar desarrollo territorial y dinamismo económico para aportar al bienestar regional.
El desafío no es solo reducir brechas, sino generar las condiciones para que las capacidades y recursos que ya existen en los territorios se transformen en mayores oportunidades.
Para ello, la articulación de actores y acuerdos es indispensable en este contexto convulso. .
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Pais: Chile
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Región: Ñuble
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Fecha: 2026-10-04
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Tipo: Prensa Escrita
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Página(s): 14
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Sección: opinióndebate
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Centimetraje: 13x23
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