Nex Prensa Escrita
Pais:   Chile
Fecha:   2022-01-15
Tipo:   Prensa Escrita
Página(s):   B10
Sección:   Economía y Negocios
Centimetraje:   33x27
ALFREDO MORENO, MINISTRO DE OBRAS PÚBLICAS, ANALIZA LA REFORMA APROBADA ESTA SEMANA EN EL CONGRESO:
"Hay una tarea de la Convención para complementar el Código de Aguas, pero no me parece que haya contraposiciones"
El Mercurio
El secretario de Estado afirma que haber culminado el trámite de esta normativa es 'un paso importante', pero considera clave avanzar en convertir al MOP en el Ministerio de Obras Públicas y de Recursos Hídricos para mejorar la institucionalidad en materia de gestión del agua.
Entre un año y medio y dos años, el Ministerio de Obras Públicas (MOP) trabajó con los parlamentarios y sus equipos de asesores para que esta semana ambas cámaras terminaran apoyando de forma unánime la reforma al Código de Aguas, que estaba en trámite en el Congreso hace cerca de 11 años.

'Siempre buscamos encontrar cuáles eran las posiciones que tenía cada parte, cuáles eran los elementos de valor de la posición de cada uno para hallar los acuerdos que dejaran el mejor Código de Aguas para la situación que vivimos. Si uno pone primero el interés de Chile, que hoy tiene un problema hídrico enorme, con la situación hídrica más compleja de la historia, la necesidad de llegar a acuerdos para tener las herramientas necesarias para enfrentar la crisis es fundamental', comenta el ministro de Obras Públicas, Alfredo Moreno, quien analiza el trabajo realizado y los impactos de esta reforma visada por la Sala del Senado el miércoles pasado. Así, quedó lista para que sea promulgada por el Presidente de la República.

El nuevo Código modifica el concepto de derechos de aprovechamiento de aguas y les da un carácter temporal, prioriza el consumo humano frente a otros usos, reconoce la constitución de derechos para usos no extractivos (conservación ambiental y turismo), restringe el uso de ciertos derechos de aprovechamiento de aguas en situaciones de escasez, establece causales de extinción y caducidad, facilita la intervención en áreas hidrológicas por parte del Estado y reforma el sistema de pago de patente por no uso.

En cuanto a los derechos de aprovechamiento constituidos antes de que se publique esta ley, estos continuarán estando vigentes y solo podrán extinguirse en caso de no uso efectivo y de no inscripción en el Registro de Propiedad de Aguas del Conservador de Bienes Raíces, indicaron desde el ministerio.

—¿Sintió presiones durante el trámite? Había sectores económicos preocupados por cómo quedaría la iniciativa.

'Hay legítimas preocupaciones de distintos sectores. Algunas son cómo tener seguridad jurídica para los derechos de agua que tienen o van a recibir, que los tendrán en el mediano y largo plazo, porque no hay otra manera de hacer inversiones, y eso produce una legítima preocupación. Pero también había otras inquietudes genuinas, por ejemplo, que privilegiáramos el consumo humano y quedara claro si consideraba el saneamiento, usos de subsistencia, si esa prioridad era solo en el otorgamiento de los derechos o también cuando se produjeran restricciones.

'También la preocupación por algunos bienes ecológicos, que no existía hace 40 años cuando se hizo el actual Código de Aguas. Hay preocupaciones importantes que había que armonizar'.

—¿Cómo se logra conjugar el cuidar el recurso para consumo humano con el desarrollo económico para la producción de industrias?

'Cuando se examina el tema, uno se da cuenta de que no hay contraposiciones, porque no es posible tener un desarrollo industrial, económico sustentable, si las comunidades aledañas no tienen agua para su subsistencia. Esto hoy es una realidad en toda la geografía chilena. Todos tienen claro que lo prioritario cuando el agua se vuelve agudamente escasa es la vida humana. No hay manera de desarrollar una actividad económica si no tenemos resuelto primero la bebida y los usos de subsistencia'.

—¿Esta reforma coincide con las propuestas o planteamientos en la Convención Constitucional o cree que habrá otras más restrictivas?

'Los principios que he escuchado en las distintas iniciativas que se han estado planteando, que han señalado los convencionales, son plenamente consistentes con lo que aquí se ha aprobado. Me parece muy bien que en la Constitución los principios generales, que son los mismos que iluminan y son los rectores de este nuevo Código de Aguas, queden incluidos. Hay una tarea que debe hacer la Convención Constitucional para complementar lo que se ha hecho en el Código de Aguas, pero no me parece que haya, hasta el momento, contraposiciones. Al contrario, esos principios tienen una expresión práctica en este Código'.

'Lo otro que es de altísima importancia es cómo se aprobó esto. Este es un trabajo en el cual se ha llegado a pleno acuerdo con todas las fuerzas políticas, desde el Partido Comunista y el Frente Amplio hasta la centroderecha y derecha. Entonces aquí hay claramente una expresión de que esta es la regulación que debe regir el agua hacia adelante'.

—¿Es su mayor logro como ministro en todas las carteras en que ha estado?

'Es relevante. La escasez de agua que estamos teniendo y tendremos nos obligará a cambiar la forma de vivir, de producir, y afectará nuestras vidas. Tenemos dos maneras de enfrentarlo. Una es buscando culpables, peleando entre los distintos sectores por los recursos escasos, o bien nos ponemos de acuerdo y trabajamos juntos para enfrentar el problema común, que es el déficit de agua. Optar por esto último es lo que está en este nuevo Código de Aguas'.

—¿Esta reforma es un buen broche para el fin de su período en el MOP?

'Para enfrentar el problema del agua es un paso importante, pero hay que dar otros. Se aprobó por unanimidad en la comisión de Obras Públicas del Senado el proyecto de modificar el MOP y convertirlo en el Ministerio de Obras Públicas y de Recursos Hídricos. Es completamente esencial que el Estado de Chile pueda actuar de forma coordinada y con un solo liderazgo en materia de agua, y eso es lo que hace ese proyecto. Hoy tenemos una de las institucionalidades más dispersas en esa materia y no es posible mantenerla con el desafío hídrico que tenemos.

'En las semanas que quedan intentaremos seguir avanzando, y terminará el próximo gobierno. Estoy seguro de que en eso también habrá un acuerdo, porque la futura administración se encontrará con el mismo problema'.

Recuadro
- "En Chile existe la posibilidad de ponerse de acuerdo, de trabajar en serio, de estudiar los temas a fondo, de tener todas las miradas, porque nadie tiene la verdad absoluta, y llegar a acuerdos'.

- "Este es un trabajo en el cual se ha llegado a pleno acuerdo con todas las fuerzas políticas, desde el Partido Comunista y el Frente Amplio hasta la centroderecha y derecha'

- Algunos de los cambios más relevantes que contiene la nueva normativa

Son varias las novedades del nuevo Código de Aguas —que modifica al de 1981—, y a continuación se destacan algunas relevantes. Por una parte, la reforma señala que el acceso al agua potable y saneamiento es un derecho humano esencial e irrenunciable que debe ser garantizado por el Estado. Prevalece tanto para el otorgamiento como para la limitación al ejercicio de los derechos para proteger el uso de las personas.

Otro punto es que las aguas en cualquier estado son bienes nacionales de uso público; en consecuencia, su dominio y uso pertenece a todos los habitantes de la nación. Se crea una nueva institución sobre los 'derechos para uso en su fuente' o destinado a conservación. La Dirección General de Aguas velará por la preservación de la naturaleza y protección del medio ambiente, estableciendo un caudal ecológico mínimo.

Asimismo, los nuevos derechos de aprovechamiento de aguas son temporales y se originan en una concesión. Estos se renuevan automáticamente sobre la base de elementos objetivos. Tendrán una duración de 30 años, según la disponibilidad de la fuente de abastecimiento o la sustentabilidad del acuífero.

Un cambio adicional es que los derechos de aprovechamiento de aguas podrán extinguirse por su no uso, sea total o parcialmente. En el caso de los derechos consuntivos, el plazo será de cinco años y para los no consuntivos se estableció un período de 10 años. Igualmente, se establece la caducidad de los derechos por la no inscripción en el Conservador de Bienes Raíces.

Los derechos de aprovechamiento de aguas permiten hacer uso de ellos en lo que corresponda, pero cuando la fuente de abastecimiento no contenga la cantidad suficiente se llevará a cabo la reducción de su ejercicio y redistribución de aguas superficiales en alícuotas por parte de la junta de vigilancia o la DGA, incluso cuando no hay decreto de escasez.
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Marco Gutiérrez V.-