Nex Prensa Escrita
Pais:   Chile
Fecha:   2020-06-14
Tipo:   Prensa Escrita
Página(s):   B10
Sección:   Economía y Negocios
Centimetraje:   54x26
José Luis Daza analiza la coyuntura y advierte:
“Esta es una crisis temporal, no causada por las empresas, y es un suicidio económico hacerlas quebrar”
El Mercurio
Desde Estados Unidos, el economista lanza sus dardos: 'No solamente es necesario, es imperativo que el Gobierno trate de salvar al mayor número de empresas posible: grandes, medianas y pequeñas'. Sobre el plan Covid de rescate económico, asegura que hay una gran oportunidad para ser audaz en aumentar la inversión en infraestructura y financiar enteramente con deuda.
'Esta es la mayor crisis económica desde la Gran Depresión'. Sin rodeos y fiel a su estilo, responde el economista José Luis Daza para referirse al descalabro mundial que ha gatillado el covid-19.

Desde Nueva York, Estados Unidos, donde vive hace casi 30 años, Daza advierte que la velocidad a la que se recuperen las economías dependerá del virus, pero también de la capacidad de los gobiernos para salvar a sus empresas y empleos.

A la hora de analizar la situación chilena, y aunque reconoce que en el pasado ha sido crítico, sostiene que 'en esta pandemia la reacción del Gobierno de Piñera ha sido profesional, inteligente y seria, tanto en economía como en salud. Lo mejor de todos sus años de gobierno'.

Quien ha estado a cargo de la emergencia sanitaria, acompañando al ministro Mañalich, es Paula Daza, subsecretaria de Salud y hermana del economista.

'Aunque mi opinión pueda ser considerada sesgada, nadie que la conozca estará en desacuerdo conmigo: Paula es simplemente una persona extraordinaria. Desde chica sobresalía por su inteligencia, energía inagotable, su curiosidad', desclasifica por primera vez Daza. Y agrega: 'La veo como parte de un equipo con un liderazgo claro del ministro Mañalich, que tiene condiciones innatas y apropiadas para esta situación. Ha formado un grupo multidisciplinario y los inspira a trabajar 20 horas al día. Si no se mueren del virus, se van a morir de agotamiento físico', reflexiona.

En esta misma línea, José Luis Daza advierte que además del virus, las autoridades locales hoy están enfrentadas a una 'guerrilla constante y pequeña de la oposición, muy decepcionante. Veo el contraste con el Partido Demócrata en Estados Unidos, donde la líder del Congreso, Nancy Pelosi, que claramente detesta al Presidente (Trump), entendió la necesidad de actuar rápido y decidió trabajar con la administración Trump. No consiguió todo lo que quería, pero a diferencia de los líderes de la oposición chilena, Pelosi sale de esta crisis aún más respetada y con mayor capital político'.

Investigación económica y de mercados financieros internacionales para administrar su fondo QFR Capital Management, además de asesorías y charlas magistrales, son las actividades que copan la agenda de este candidato a doctor en economía de la Universidad de Georgetown. Fue jefe de investigación de mercados emergentes del JP Morgan y también de Deutsche Bank. Actualmente es miembro del Foreign Exchange Committee, auspiciado por el Federal Reserve de New York. Fuentes financieras señalan que estaría contemplando cambios en sus actividades. Sin embargo, el economista declina referirse al tema.

—¿Chile ha enfrentado mejor o peor que el resto del mundo esta crisis?

'Recién en tres años más podremos evaluar los resultados de las distintas estrategias. Pero hay cosas que podemos observar: la gestión logística ha sido de excelencia, a nivel mundial; la optimización centralizada de recursos hospitalarios, el aumento dramático en la capacidad de servicios de urgencia, la coordinación intrahospitalaria a nivel nacional, el nivel de testeo, que ha sido mejor que en muchos países desarrollados. La respuesta del sistema de salud ha sido sorprendente para un país de los ingresos de Chile'.

—¿Debe el Gobierno ir al rescate de las grandes empresas?

'No solamente es necesario, es imperativo que el Gobierno trate de salvar el mayor número de empresas posible: grandes, medianas y pequeñas. Esta es una crisis temporal, no causada por las empresas, y es un suicidio económico hacerlas quebrar. Es natural que a los políticos les desagrade la crítica, pero esta es una oportunidad para mostrar liderazgo y que el Presidente haga lo correcto por el país y sus trabajadores. Liderazgo es asumir el costo político por el bien del país'.

—En el pasado criticó la intervención del Estado en la economía, pero ahora apoya la ayuda a empresas. ¿No hay contradicción?

'Ninguna. Las quiebras juegan un rol sano en la economía. Liberan recursos de empresas mal administradas o de actividades que la economía no requiere para que los utilicen empresas más eficientes o en productos que la sociedad demanda. Pero estamos en una situación jamás vista en la historia, donde el Estado, como consecuencia de su estrategia contra el virus, está enviando a la bancarrota a decenas de miles de empresas bien administradas, destruyendo en forma permanente millones de empleos por un shock temporal. Sería estúpido hacerlas quebrar para tratar de reconstruirlas en unos meses más cuando pase la pandemia. El costo para la sociedad sería mucho más alto que lo que gaste el Estado en ayudar a mantenerlas a flote por unos meses'.

Plan Covid:'Debería estar dirigido a personas más pobres y al mayor número posible de empresas'

—¿Qué opina del plan de emergencia económico por US$ 12 mil millones para enfrentar la crisis que negocian el Gobierno y los parlamentarios?

'No voy a comentar sobre el número, sino sobre cómo enfrentar el problema. El Gobierno se puede equivocar de dos formas: Hacer demasiado poco y agravar la recesión, o aumentar demasiado el gasto y dejar al país sobreendeudado y con una posible inflación. En este caso es preferible errar haciendo mucho y los riesgos son mucho menores. Este es un momento muy especial para los mercados financieros en el mundo y hay que aprovecharlo. Cuando la tasa de interés es de 0%, el nivel de deuda no importa. Chile se puede endeudar a tasas de interés reales de 0%. No hay inflación y si surgiera, sabemos cómo corregirla. Por otra parte, si nos quedamos cortos y la mayor parte de nuestras empresas grandes y pequeñas quiebra por un shock transitorio, le haremos un daño enorme, permanente e innecesario a la economía'.

—¿Cómo diseñaría el paquete económico?

'Tendría un componente de gasto corriente y otro de inversión. El gasto corriente debería ser modular, flexible, con fechas de término predeterminadas. Debería estar dirigido a personas más pobres y al mayor número posible de empresas que lo necesiten, sin importar su tamaño. Pero es muy importante que sea acotado en el tiempo. Al mercado no le importará, mientras el aumento en gasto sea acotado a la duración de la pandemia. Si es necesario renovarlo, porque la pandemia sigue, entonces se renueva, pero es clave que no sea permanente'.

—¿Cuál es el componente de inversión?

'Chile tiene una gran oportunidad para ser audaz en aumentar la inversión en infraestructura y financiar enteramente con deuda. Tiene que haber una infinidad de proyectos con rentabilidad positiva y además tenemos a gran parte de la masa laboral desempleada. Estos proyectos aumentan la productividad del país y si son bien estructurados, se financiarán solos'.

—¿Le preocupa que la deuda, como porcentaje del PIB, llegue a niveles altos?

'En este momento no me preocupa nada. La deuda como porcentaje del PIB es un indicador parcial e incompleto. Importa su trayectoria futura, que está determinada fundamentalmente por la diferencia entre la tasa de interés y la tasa de crecimiento del país, y por el déficit fiscal, sin contar pago de intereses. Si la tasa de crecimiento promedio en la próxima década es más alta que la tasa de interés, y si el aumento del déficit está acotado a la pandemia, la deuda como porcentaje del PIB va a bajar. Si bien Bachelet destruyó la capacidad de alto crecimiento, hemos tenido suerte que las tasas de interés en el mundo colapsaron aún más. Por más mal que esté Chile, debería crecer a más del 0% en la próxima década, que es la tasa de interés real de la deuda en pesos a diez años'.

—¿Comparte lo señalado por Nicolás Eyzaguirre que planteó que Piñera y Trump tienen estrategias parecidas, en tanto que Michelle Bachelet iba más en la línea de Angela Merkel?

'Eso es absurdo. Trump hizo exactamente lo contrario a Chile, y puso a competir a estado contra estado, región contra región, a veces hospital contra hospital. En Europa vimos la misma competencia, pero a nivel de países. A pesar de los compromisos adquiridos bajo la Unión Europea, la Alemania de Merkel prohibió la exportación de productos médicos a Italia cuando esta más lo necesitaba. Con respecto a Michelle Bachelet, hay muchos ejemplos, pero una rápida mirada al lanzamiento del Transantiago nos habla sobre sus destrezas logísticas'.

—¿Qué lecciones generales saca hasta ahora de esta crisis?

'El manejo de la pandemia confirma el auge de Asia frente a la lenta decadencia de Occidente. Asia le dio una lección al mundo en manejo de pandemias. La incorporación de la tecnología como elemento central del diseño de políticas de salud, el énfasis en eficiencia y la carencia de ideologización sobre el rol del sector privado y público son notables'.

—¿Cómo cambiará el mundo a raíz del covid-19?

'Acelerará las tendencias ya existentes por varios años: Reversión de la globalización, trabajo desde la casa y aumento del comercio en línea. Sin embargo, los humanos somos una de las especies más sociales y apenas nos sintamos cómodos con el virus, volveremos a los casamientos, restaurantes y a los aviones llenos'.

Recuadro
>>"Estamos en una situación jamás vista en la historia, donde el Estado está enviando a la bancarrota a decenas de miles de empresas bien administradas, destruyendo en forma permanente millones de empleos por un shock temporal'.

>>"Este es un momento muy especial para los mercados financieros y hay que aprovecharlo. Cuando la tasa de interés es 0%, el nivel de deuda no importa'.

>>'El manejo de la crisis sanitaria por parte de Trump ha sido un desastre'

—¿Cómo ha liderado el Presidente Trump la crisis provocada por el coronavirus?

'El manejo de la crisis sanitaria por parte de Trump ha sido un desastre para un país con los recursos científicos, médicos y tecnológicos como Estados Unidos. Una caricatura de torpezas y de oportunidades perdidas, incluso a veces un espectáculo circense. Utilizó la crisis para aumentar la polarización del país y fortalecer su relación con la base que lo apoya. Salvo casos puntuales, el manejo de la crisis quedó en manos de estados individuales, sin mayor coordinación nacional'.

—¿Y en términos económicos?

'En economía la respuesta fue extraordinaria, a pesar de la enorme polarización política. El cuerpo político sorprendió por la madurez para alcanzar consensos y aprobaron rápidamente programas de tamaño jamás antes vistos en la historia. La estrella a nivel mundial es la Reserva Federal. Sus inyecciones de liquidez en las primeras semanas fueron más de 15 veces mayores que las del 2008, que ya habían sido las más grandes de la historia. Además, anunció apoyo a bancos, a empresas a través de instituciones financieras, a municipalidades, a fondos de inversión, compra de bonos de empresas de bajo y alto riesgo, ayuda a bancos centrales en otros países. Los anuncios fueron suficientes para restaurar liquidez y confianza, y prácticamente no usó los programas anunciados'.

—Considerando que la elección presidencial es el próximo 3 de noviembre, ¿puede el coronavirus costarle la reelección a Trump?

'Mi escenario base es que Joe Biden será el próximo Presidente. Hasta febrero los modelos matemáticos indicaban que Trump llegaba a la reelección en las condiciones más favorables en 60 años. Aunque los números muestren una fuerte recuperación en los próximos meses, las condiciones económicas serán una de las peores de la historia reciente. Su comportamiento durante los últimos tres meses terminó de convencer a parte de la población que desconfía profundamente de los demócratas, que Trump no es una opción aceptable. Biden es un pésimo candidato y no entusiasma a nadie. La gente votará en contra de Trump, no por Biden'.
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Constanza Capdevila de la Cerda.-