Nex Prensa Escrita
Pais:   Chile
Fecha:   2020-07-19
Tipo:   Prensa Escrita
Página(s):   B6-B7
Sección:   ECONOMÍA Y NEGOCIOS DOMINGO
Centimetraje:   52x39
Ignacio Briones, ministro de Hacienda:
“EN POLÍTICA DEBE HABER CONVICCIONES. Estamos convencidos de que este es un mal proyecto, por lo que malamente podríamos ser parte del mismo, siquiera parcialmente”
El Mercurio
En una de las semanas más complejas para el Gobierno, y pese a la derrota sufrida en la Cámara de Diputados en el intento de echar abajo el proyecto de retiro de fondos previsionales, el secretario de Estado insiste: 'Nosotros no podemos hacernos parte de esta mala iniciativa. Es el Senado quien debe actuar con la responsabilidad del caso, ponderando todas las consecuencias de sus decisiones'.
La apuesta del Gobierno, y en particular del ministro de Hacienda, Ignacio Briones, es darlo vuelta en el Senado. Que los parlamentarios, atendiendo la serie de argumentos que se han dado, rechacen la reforma constitucional que permite que los cotizantes saquen el 10% de su ahorro previsional para enfrentar los efectos de la pandemia. El ministro precisa una y otra vez que es equívoco hablar de 10% cuando lo concreto es que el afiliado promedio retirará el 44% de su fondo. Pero el camino se pone cada vez más cuesta arriba.

El viernes, al cierre de esta edición, los senadores oficialistas, Iván Moreira (UDI) y Juan Castro (RN), anunciaron que apoyarán el proyecto, con lo que de no haber cambios, la iniciativa ya contaría con los votos para ser aprobado. A pesar de esa estocada del propio bloque de gobierno, Briones no se mueve ni un ápice de su argumento: 'Esta es una mala política pública, es una mala idea que tendrá costos que cabe sopesar con responsabilidad'.

-¿Con qué sensación queda después de esta semana? Lo vi grabando a la diputada Jiles y su forma de celebrar la aprobación, ¿está a la altura la clase política?

'Quedo con una sensación de que en temas tan relevantes, tan sustantivos, respecto a cómo mejoramos y subimos las pensiones, es bastante decepcionante que esta discusión se trate con ligereza. Más allá de invocar el dolor y la pérdida de ingresos de la clase media producto de la pandemia, dolor con el que todos empatizamos, ha habido pocos argumentos de por qué este camino sería el adecuado. En el mundo técnico, no solo de gobierno, también de la oposición y de organismos internacionales, no hay dos lecturas respecto a que esta es una mala política pública, es una mala idea. No sé cuántas veces he hecho preguntas tan sencillas como qué justifica que este retiro, no del 10%, hablemos del retiro del 44%, que es lo que va a retirar el afiliado promedio, qué justifica que sea masivo, para todos, incluyendo a aquellos que no les han caído sus ingresos, que con todo, es la mayor parte de la población. No he tenido respuesta.

Y sobre la grabación que menciona, me pareció que era un instante que merecía ser registrado, ya que resume cómo, en el último tiempo, algunos han transformado el trabajo legislativo en un espectáculo'.

-Usted personalmente, ¿qué responsabilidad asume en que esta idea haya tenido tanto éxito y no lograr convencer con sus argumentos técnicos?

'Como Gobierno, y como ministro de Hacienda, siempre enfrento mis responsabilidades. Y de hecho, es el llamado con el que terminé mi alocución en la Cámara. Ante esta reforma constitucional que se impulsa, es evidente que esto va a tener costos a futuro, relevantes para las pensiones de las personas, y acá el llamado siempre ha sido a que nuestros representantes actúen y que asuman las responsabilidades de sus actos. Hay que poner las cosas en perspectiva y es bastante diferente simplemente exigir, hay que proponer y dialogar. Ese fue el eje del acuerdo político que me tocó liderar hace más de un mes en representación del Gobierno, los principales partidos de oposición y con los partidos oficialistas. Ese es el camino'.

-Pero en particular sobre clase media, ¿no hay una responsabilidad en llegar tarde al debate? Hicieron anuncios tres días antes de que se votara el proyecto, cuando el tema clase media estaba instalado de antes.

'Cuando anunciamos la propuesta de clase media, eso naturalmente llevaba semanas de trabajo, no es algo que uno escriba de la noche a la mañana. Y veníamos saliendo de un acuerdo político donde el eje principal estuvo en el Ingreso Familiar de Emergencia, y en la Ley de Protección del Empleo, en los términos de asistir a las familias que ven mermados sus ingresos. El centro de la discusión no estuvo a través de medidas de apoyo como las que nosotros hemos propuesto para la clase media y que nos parecen sustantivas. No estoy haciendo un reproche, sencillamente estoy constatando que el tema de la clase media empezamos a trabajarlo con posterioridad a ese acuerdo. Siempre se pueden hacer las cosas mejor, pero invito a mirar en el contexto de lo que hemos desplegado, que es importante, y que va en la dirección correcta. Uno tiene que ir en apoyo a la clase media, un sector de la población importantísimo y digno del máximo reconocimiento ya que encarna virtudes fundamentales como el esfuerzo, el trabajo duro y el mérito, porque es un segmento que típicamente queda entre medio de los beneficios que los gobiernos aplican. Teniendo claro eso, la pregunta es si la mejor forma de ir en su apoyo es por la vía de decirle que van a tener que sacar sus ahorros que están reservados para su pensión'.

-Pero si venían trabajando en estas propuestas con antelación, lo que queda para la ciudadanía es que reaccionaron al proyecto del 10% e iban subiendo la apuesta a medida que el proyecto iba avanzando...

'En lo sustantivo, las medidas están ahí. El debate se ha centrado mucho en esta transferencia de $500 mil, pero lo cierto es que el préstamo estatal solidario ha estado ahí desde el día uno; el diferimiento de los dividendos, los subsidios al arriendo, igual. Cuando uno mira el conjunto de medidas, ha estado ahí. Siempre hemos estado y estaremos abiertos a perfeccionar a partir del dialogo.

Porque digámoslo con claridad, el retiro de las pensiones va a dañar las pensiones futuras. Eso tiene un costo importante y quienes promueven esa propuesta tienen que hacerse responsable de ese costo, porque se va a pagar el día de mañana. Subirse al carro de la popularidad cuesta poco; pero lo responsable es hacerse cargo de las consecuencias futuras, sobre todo cuando quienes deciden hoy probablemente no estarán mañana.'.

-Hablando de realismo político, ¿no parece una opción factible que ustedes tomen las riendas del proyecto, y le pongan bordes y que, por ejemplo, solo puedan usarlo quienes vean reducidos sus ingresos?

'No. Hemos dicho con distintos argumentos por qué nos parece que esta es una mala idea y hemos propuesto una alternativa que nos parece mejor. Nos preocupan las pensiones y ese es un debate medular que debemos tener, esto debilita ese debate y no es algo que apoyemos. Creemos que es mejor nuestra propuesta de clase media, porque se hace cargo de los segmentos a los cuales le cayeron los ingresos, con cargo a recursos fiscales, que es lo que corresponde, y no con cargo a recursos propios'.

-¿O sea no hay ninguna opción de ustedes entrar en el proyecto y mejorarlo?

'Cómo se va a mejorar una mala idea, si estamos hablando de las pensiones del día de mañana. Estamos además hablando de una propuesta de reforma constitucional, para atacar un tema de política pública, que es propio de la ley, por lo que estamos en desacuerdo con el mecanismo con que esto se tramita. Tenemos una diferencia de fondo sobre el uso de ese atajo institucional, malamente podríamos entrar a validar esa postura.

Hemos dicho con claridad, además, que esta propuesta tiene elementos francamente increíbles en lo regresiva que es. No solamente porque aquellos que van a obtener mayores recursos de sus retiros son los trabajadores de mayores ingresos. Pero además se da el insólito caso que la oposición, la izquierda, proponga que estos retiros sean libres de impuestos. Esto es de una regresividad que no hemos visto en años y vaya sorpresa que sea propuesto por el Partido Comunista, el Frente Amplio, la oposición que hace meses atrás respecto a la reforma tributaria, rasgaban vestiduras sobre esta materia. Eso admite dos lecturas: o bien en aras de la popularidad de esta medida no les importó que así fuese, o la otra es la convicción ideológica respecto a la progresividad de un sistema tributario, a la cual nosotros sí adherimos, está puesta en tela de juicio o en discusión. Y por último, un tema bien de fondo y esto lo dijo el ex ministro Rodrigo Valdés, y concuerdo plenamente, una vez que se abre esta puerta del retiro de fondos, cuesta cerrarla, porque se desvirtúa el objetivo último de la seguridad social'.

-Pero la gente ya tiene la expectativa de recibir el dinero hoy…

'Hablemos con términos claros: el retiro del afiliado promedio no va a ser de 10%, va a ser el 44% de sus ahorros y sabemos que casi un 30% va a retirar el 100% de sus ahorros previsionales. Sabemos, además, que producto de esto se está erogando un gasto fiscal en materia de la pensión del pilar solidario, de la pensión básica solidaria, el aporte previsional solidario que nosotros cuantificamos en valor presente, es decir trayendo todos los flujos futuros y los costos futuros a plata de hoy, en más de US$ 3.500 millones. Eso es lo serio. Lo serio es hacerse cargo de esos costos y responder cómo los vamos a abordar. Cómo aquellos que promueven esta moción los van a abordar. Tenemos casi un millón ochocientas mil personas, entre afiliados y fuera del sistema que no recibirán nada y cerca de 3,4 millones de personas que van a recibir menos de $500 mil. Acá se generó una falsa expectativa de que todos van a recibir montos sustantivos y la verdad es que no es así. Me parece que en esta discusión falta poner evidencia arriba de la mesa, faltan mejores argumentos. Estamos muy en desacuerdo, lo hemos dicho una y otra vez, con la idea de desvestir los ahorros previsionales que son de las personas. La manera de preocuparnos de sus caídas en ingresos es con recursos fiscales y no con recursos propios de sus ahorros'.

-¿Pecó el Gobierno en confiarse en los argumentos técnicos, incluso para convencer a los parlamentarios de su propio sector?

'Lamentablemente tuvimos 13 diputados de nuestro sector que votaron de manera distinta a lo que hubiéramos deseado, eso indudablemente es un golpe político que nos obliga, y estamos trabajando en reordenarnos, porque el orden es la condición necesaria para poder navegar lo que siga hacia adelante. Pero no nos olvidemos que en la Cámara de Diputados son 155 diputados y que la reforma constitucional fue promovida por la oposición. La oposición -salvo la notable excepción del diputado Pepe Auth-, votó en bloque a favor de esta moción que estimamos que es una mala idea en materia de pensiones, y también en términos de utilizar la Constitución para obrar cuestiones de suyo de la política pública, que son lo propio de la ley. La responsabilidad primera de esta moción es de la oposición y tendrá que hacerse responsable de las consecuencias de esta iniciativa, ese es el punto de fondo. Nosotros esperamos en el Senado persuadir a nuestros senadores para que estén alineados con la postura del Gobierno'.

-Los senadores Juan Castro e Iván Moreira anunciaron que votarán a favor del proyecto, con lo que ya se contaría con los votos para aprobar la medida. Si es un hecho que se va a aprobar, ¿no sería razonable que negociara para que el proyecto saliera lo menos malo posible?

'No. En política debe haber convicciones y estamos convencidos de que este proyecto impulsado por la oposición es un mal proyecto por distintas razones de fondo, por lo que malamente podríamos ser parte del mismo, siquiera parcialmente. Primero, porque abre una puerta difícil de cerrar y debilita las pensiones futuras de los chilenos, tema que a nosotros nos interesa fortalecer en lugar de debilitar. Segundo, porque toma el atajo de reformar la Constitución apelando a una disposición transitoria para obrar lo que es propio de la ley y de las facultades privativas del Ejecutivo en materias de seguridad social y gasto público que esta reforma irroga. Esto genera un debilitamiento institucional que no podemos avalar. Tercero, porque creemos que nuestra propuesta de apoyo a la clase media que ha visto caer sus ingresos, financiada con cargo a gasto fiscal, es una solución más justa que el que las personas tengan que sacrificar sus propios ahorros para pensiones. Por todo lo anterior, es evidente que nosotros no podemos hacernos parte de esta mala iniciativa. Es el Senado quien debe actuar con la responsabilidad del caso, ponderando todas las consecuencias de sus decisiones'.

-El ministro Blumel señaló que si se avanzaba con el proyecto del 10%, podría no haber espacio fiscal para enfrentar el acuerdo nacional. ¿Esto es tan así o es una medida de presión para el Senado?

'Estamos hablando, y esto ha sido bien cuantificado, de que este retiro en los términos planteados significan US$ 20 mil millones, son US$ 20 mil millones menos en pensiones y se ha planteado, si bien fue votado en contra en la Cámara de Diputados, la idea de que estos dineros fueran enterados en una proporción importante por el fisco. El fisco no tiene una máquina de imprimir dinero. Eso se llama endeudamiento y ese endeudamiento por US$ 20 mil millones nunca estuvo en los términos del acuerdo político que nosotros sellamos. Esta pérdida de recursos previsionales van a tener que ser financiados de alguna manera'.

-El Presidente anunció esta semana una cirugía mayor a la reforma a las pensiones. ¿Qué significa esa cirugía mayor, qué cambios se le van a hacer al proyecto que desde enero está tramitándose?

'Esto implica hacerse cargo del desafío enorme de las pensiones que tenemos, ese es el debate en que hemos estado y que nos debiera convocar. Esa es la mirada de futuro y responsable que uno esperaría tener de todos los actores políticos, porque sabemos que tenemos un gran problema ahí, un problema que venimos debatiendo hace años y que no hemos podido cerrar. La reforma del ejecutivo fue aprobada en la Cámara de Diputados, la misma Cámara de Diputados que hoy plantea debilitar esa capacidad de generación de pensión por la vía de auspiciar un retiro de los mismos. Lo que ha pedido el Presidente de la República es que queremos avanzar en esa reforma. La reforma que ya está en el Congreso tiene elementos que son bien sustantivos, no cosméticos. Por de pronto tiene estos 6 puntos de cotización adicional que se repartían tres y tres, tiene modificaciones a la forma en que está estructurada la industria de administración de fondos de pensiones, introduciendo más competencia, nuevos actores. Todo lo que sea necesario para profundizar la entrada de nuevos actores, bajar los costos, aumentar la competencia, darle mayor legitimidad al sistema, son de las cosas que queremos debatir y es la invitación que como Ejecutivo estamos haciendo.

Pero hay otro elemento fundamental. Hemos hablado de aumentar la tasa de cotización, pero poco hemos hablado de la base de cotizantes. Parte del problema estructural de nuestro sistema de pensiones tiene que ver con la estrecha base de cotizantes que tenemos hoy. No me canso de dar este ejemplo que viene de la Comisión Bravo: de 10 personas, es como si tres hubieran cotizado durante toda su vida laboral y los siete restantes nunca lo hubieran hecho. Hay un problema de base que mientras no lo solucionemos, y no nos hagamos cargo de reflexionar cómo hacemos que esas siete personas coticen, podemos aumentar la tasa, vamos a mejorar en parte las pensiones, pero no nos estamos haciendo cargo del tema de fondo. Si hay una lección importante de esta crisis, que la sabíamos, pero que hoy se hace más evidente, es el enorme costo de la informalidad que tenemos en nuestro país'.

-La oposición ya está hablando de que los seis puntos adicionales se vayan a un fondo colectivo. ¿Están disponibles a recoger eso y que no se siga aplazando más esta reforma?

'La invitación aquí es al diálogo, nadie se puede quedar en sus soluciones esquina. El propio Ejecutivo cambió su propuesta original significativamente y fue a un punto medio de tres puntos con tres puntos. La postura de la oposición en esta materia ha sido rígida, ha estado en estos seis puntos, pero no perdemos la esperanza de que podamos encontrar un diálogo'.

-¿Es una convicción inamovible que al menos una parte del aumento vaya a cuentas individuales?

'Es muy fundamental que una parte importante vaya a cuentas personales'.

-Y en esa cirugía mayor, ¿qué rol van a cumplir las AFP? ¿Hasta qué punto están dispuestos a llegar?

'Es muy importante legitimar las administración de los fondos de pensiones, así lo dijo el Presidente, así lo creemos y hemos planteado una serie de medidas que producen cambios relevantes a la forma que está estructurada la industria. No hay que perderse que el pilar de ahorro individual es fundamental mantenerlo, ese es un elemento central. Y la forma en que este se administre por supuesto que siempre es discutible. Se puede avanzar y es necesario introducir más competencia, y sobre todo darle más legitimidad a un sistema de administración que no hay ninguna duda que está severamente cuestionado'.

-¿Pero están dispuestos a terminar o disminuir el rol que las AFP tienen en el sistema o eso no está en discusión?

'Lo que pasa es que las administradoras de fondos de pensiones, como su nombre lo indica, son administradoras y por lo tanto, siempre uno tiene que estar abierto a buscar distintas fórmulas de administración que hagan lo que es propio de un administrador. Hay conciencia plena de que hay un problema de legitimidad en esa administración de las cuentas de ahorro personal, si bien también sabemos que esa administración, desde lo financiero, ha cumplido su cometido, pero cuando hay problemas de legitimidad hay que hacerse cargo de ellos y esa es la invitación que el Presidente ha hecho'.

-¿Qué pasa si este proyecto del 10% y el de clase media también se aprueba? ¿Puede pasar eso o son materias excluyentes?

'Esperamos que la reforma constitucional no sea el camino que prime y que podamos encontrarnos en la propuesta de clase media del Ejecutivo con esta invitación, siempre abierta, a ser mejorada en el debate legislativo, porque hay una preocupación por ir en apoyo de una parte de la clase media que lo está pasando mal, y lo que corresponde es apoyarla con recursos fiscales, con transferencias directas como las que hemos propuesto,con préstamos solidarios estatales, con la posibilidad de que si no tiene los ingresos suficientes para devolverlos, se condone. Eso se llama solidaridad, que el Estado se haga cargo y no que las personas se rasquen con sus propias uñas, con sus ahorros previsionales'.

-¿Está dispuesto el Gobierno a llegar a un veto del proyecto de retiro del 10% y que si no se lo aprueban, pudiera llegar a forzar un plebiscito?

'Nosotros vamos a insistir en la postura que hemos planteado, porque lo hemos planteado con mucha convicción y lo vuelvo a reiterar, este proyecto de esta reforma constitucional es una mala idea, porque va a tener consecuencias sobre las pensiones, porque utiliza un camino que es la reforma constitucional para hacer lo que es lo propio de la ley; porque además, hace una discusión rápida sobre uno de los asuntos más sustantivos y fundamentales, cual es el sistema previsional. Esa alternativa del retiro, vamos a insistir siempre, es una mala idea que no vamos a apoyar. No la vamos a apoyar'.

-¿Habló de una eventual renuncia con el Presidente esta semana?

'No he hablado de mi renuncia con el Presidente; el Presidente siempre tiene a disposición los cargos de sus ministros y es quien decide si eso tiene que ocurrir en algún momento. Yo gozo de su plena confianza y hasta que él no sienta que eso ya no está, voy a seguir con mucha fuerza, muchas ganas y mucha motivación en mi cargo. Porque no me pierdo ni un segundo, en que este es un momento tremendamente amargo para muchos chilenos y chilenas, vivimos la peor crisis de nuestra historia, pero siempre he sido optimista en que hay que levantar la mirada, hay que buscar el punto de salida, la recuperación de las fuentes de ingreso, de los empleos, es lo que me motiva en lo personal y es lo que está todo el tiempo en mi cabeza y me da toda la energía para seguir con mucha fuerza y convicción como Ministro de Hacienda'.

-¿Fue un error del Presidente haber tomado tanto protagonismo en este proyecto? Porque al final parece que el fracaso es responsabilidad personal y no colectiva.

'Nosotros actuamos como equipo, como comité político asumimos todas las responsabilidades que haya que asumir; naturalmente somos el grupo más cercano del Presidente y conversamos todos los días y nos reunimos a analizar los escenarios y a analizar las decisiones en conjunto'.

Recuadro
'Son US$ 20 mil millones menos en pensiones. El fisco no tiene una máquina de imprimir dinero. Eso se llama endeudamiento y ese endeudamiento por US$ 20 mil millones nunca estuvo en los términos del acuerdo político que nosotros sellamos'.

'Esto es de una regresividad que no hemos visto en años y vaya sorpresa que sea propuesto por el Partido Comunista, el Frente Amplio, la oposición, que hace meses atrás, respecto a la reforma tributaria, rasgaban vestiduras sobre esta materia".
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NICOLÁS DURANTE PARRA-