Nex Prensa Escrita
Pais:   Chile
Fecha:   2020-07-19
Tipo:   Prensa Escrita
Página(s):   C2
Sección:   Política
Centimetraje:   51x27

Pie de Imagen
Claudio Alvarado, ministro de la Segpres.
Ministro de la Segpres, Claudio Alvarado, por el proyecto de retiro de fondos previsionales:
“La popularidad de una mala idea le está propinando un duro golpe a la capacidad de análisis y reflexión política”
El Mercurio
El Ejecutivo está en contra de la iniciativa impulsada por la oposición, pero no ha logrado alinear a su sector, el que ha permitido con sus votos aprobar en primer trámite la propuesta. El revés lo completa el anuncio de dos senadores oficialistas de apoyar el retiro de fondos en la Cámara Alta.
El ministro de la Segpres, Claudio Alvarado, conoce bien el Congreso. Por 16 años recorrió sus salas mientras fue diputado y ahora lo hace como secretario de Estado por los mismos pasillos, pero con un cometido distinto: avanzar con su sector en las materias legislativas que llevaron al bloque a ser Gobierno. En las recientes dos semanas el propósito ha sido cuesta arriba, porque Chile Vamos no ha logrado actuar con sentido unitario -comentan en la coalición- ante el proyecto para el retiro del 10% de los fondos previsionales, el que es rechazado por el Ejecutivo. Por qué no ha sido posible aunar criterios en el oficialismo, el ministro tiene un diagnóstico al respecto.

-¿Que pasó en su sector que termina dando el apoyo necesario para aprobar el proyecto del 10% con la opinión en contra del Gobierno?

-Sin lugar a dudas, el no tener la posibilidad de convencer a los propios es un traspié importante que nos lleva a trabajar con más fuerza para ver en dónde estuvieron las dificultades y los problemas, pero acá las responsabilidades son compartidas. Aquí tenemos las relaciones entre los partidos, al interior de los partidos y de los partidos con el Gobierno que llegó a un momento en que colisionaron y hay que buscar los orígenes y fundamentalmente cómo lo resolvemos hacia adelante. Creo que cuando se promueven las candidaturas al Parlamento se hace bajo el alero de Chile Vamos, en una candidatura presidencial liderada por el ahora Presidente Piñera y, en ese sentido, es compartir un programa de gobierno y tener una cantidad de parlamentarios que apoyen al Presidente Piñera; entonces, hoy día de pronto, se desconocen el origen y el objetivo de esa candidatura y eso nos generó una autoderrota y da cuenta de un problema mayor que entre todos debemos mirar con atención.

-¿Por qué no han logrado persuadir a la oposición y a parte de su sector, a los que les parece insuficientes las medidas por el covid-19?

-Generalmente, se dice que los recursos son insuficientes cuando hay una necesidad. Obviamente que a todos nos gustaría entregar más, pero aquí estamos frente a un Gobierno que ha hecho un esfuerzo, que en su conjunto es del orden de los US$ 30 mil millones, para buscar precisamente transferencias directas a las familias, para generar un sistema de accesos sociales para que en los hogares exista un ingreso que les permita solventarse un período de tiempo. Se han generado iniciativas para postergar los dividendos y disminuir los gastos de la familia con garantías del Estado. Se han generado instrumentos para que la pequeña y mediana empresa pueda de alguna u otra forma mantener los puestos de trabajo. Se han generado instrumentos para que aquellas empresas que les caen drásticamente las ventas puedan suspender la relación laboral y las personas puedan mantener un ingreso.

-¿Esos argumentos no los han atendido del todo la oposición y el oficialismo cuando públicamente cuestionan las ayudas?

-Muchas veces en política comienzan a predominar los intereses y las miradas de corto plazo y no la visión más larga desde el punto de vista de lo que un país requiere para mantener su estabilidad económica, su potencialidad de crecimiento, sus vías de desarrollo y la recuperación del bienestar de las personas, que se ha visto afectado primero por la crisis social de octubre del año pasado y ahora por la pandemia. Cuando la mirada es de corto plazo, obviamente lo más fácil es decir se llega tarde o los recursos son insuficientes. Yo hago la invitación a que miremos el contexto y miremos el conjunto de las iniciativas y no cada una por separado.

-¿Qué le responden en los partidos de su sector después de constatar que no se les pudo alinear en una votación como la del 10%?

-Primero, estamos en una situación bastante especial. Estamos frente a un proyecto infinitamente popular, en donde el clamor ciudadano genera mucha presión al mundo parlamentario y el debate se construye más sobre bases emocionales que en fundamentos técnicos y eso tiene como consecuencia que se aprueba en la Cámara de Diputados un proyecto de retiro del 10% de los fondos previsionales que afecta significativamente a las pensiones futuras de las personas que se dice se busca proteger. En consecuencia, aquí lo que hace falta es un debate mucho más reflexivo y mucho más técnico, porque no hay dos opiniones desde el punto de vista técnico transversal de que la iniciativa del retiro del 10% no es la más conveniente para las personas; en consecuencia, a mí me gustaría que no se legisle considerando una idea simplemente porque es muy popular. Porque esa idea popular no siempre es la mejor.

-¿Están muy condicionados los parlamentarios? Se les ha amenazado incluso de muerte, según lo denunciaron.

-El Parlamento se conforma en función de la confianza ciudadana en sus representantes, por lo tanto, uno deposita ahí las decisiones legislativas para el beneficio de las personas. Y ese depósito de confianza no puede alterarse, no puede pasarse a llevar con presiones indebidas o de naturaleza distinta. Cuando se amedrenta, cuando se ejerce violencia verbal o comunicacional contra aquellos que mantienen una posición diferente a la mayoritaria, yo creo que estamos en un riesgo, en un problema, que atenta contra las bases estructurales de la democracia. En consecuencia, la invitación es a abstraerse de las presiones y legislar en función de aquello que es mejor para el país y para las personas. ¿Eso puede tener costos de popularidad? Sí, pero quien ejerce posiciones de liderazgo tiene que estar dispuesto a asumir esos costos de popularidad cuando tiene la convicción de que la decisión que está tomando es la mejor para las personas. En este debate no ha existido una decisión técnica profunda. Hemos visto más una discusión en función de eslóganes y sentimientos, pero ahora que este proyecto está en el Senado, que ese espacio sirva para la reflexión profunda

-¿Lo cree posible, porque los senadores Moreira y Castro, de Chile Vamos, ya anunciaron que aprobarán el proyecto del 10%?

-Pese a las declaraciones anticipadas de algunos senadores de Chile Vamos, no podemos dejar de establecer que es un error y una mala política pública el proyecto que permite retirar el 10% de los fondos previsionales. Es lamentable que se anuncien y emitan votos de forma anticipada mediante redes sociales y medios de comunicación, sin analizar ni conocer en detalle las propuestas de apoyo a la clase media ingresadas al Senado por el Gobierno. Esto confirma que el análisis acucioso y reflexivo de las propuestas y alternativas disponibles para ayudar a las familias de clase media sin afectar sus ahorros previsionales sigue ausente y que se opta por privilegiar la popularidad de una iniciativa por sobre la calidad de una política pública.

Lamentablemente los únicos que pierden con estas malas decisiones son los millones de chilenos que en los próximos años verificarán con angustia cómo una decisión de hoy, con mirada de corto plazo, que genera aplausos, a la hora de jubilar dará cuenta en toda su magnitud del daño causado a sus pensiones. Esto último no lo decimos solo desde el Gobierno, lo manifiestan pública y reiteradamente expertos de todos los sectores políticos. La popularidad de una mala idea, en este caso puntual, le está propinando un duro golpe a la capacidad de análisis y reflexión política que terminará afectando los ingresos futuros de muchas personas a las cuales se dice proteger y defender.

-¿Qué le pareció la forma como terminó de manera festiva la aprobación del proyecto de retiro de fondos previsionales en la Cámara?

-Ahí tenemos un reflejo en donde el clamor ciudadano se traslada al Parlamento, y no se hacen el análisis ni la reflexión profunda que se requieren y se necesitan. A mí por lo menos, en ese debate me hubiese gustado encontrar argumentos técnicos que permitieran tomar una definición en función de lo que es mejor y ese debate yo no lo encontré en los discursos del Parlamento. En consecuencia, hoy la invitación es a reflexionar profundamente y a discutir en su mérito cada iniciativa, porque aquí se da algo que es muy contradictorio: generalmente, cuando uno es parlamentario -yo tengo esa experiencia- uno busca apoyo técnico y aquí todos los apoyos técnicos transversalmente señalaron explícita y públicamente que la idea del retiro del 10% era mala y que las propuestas que estaba estableciendo el Gobierno en su plan de clase media eran mucho más convenientes para las personas, pero nadie escuchó esas opiniones técnicas.

-¿El Ejecutivo podría tener un rol más activo en el proyecto del 10%, como lo pidieron senadores de la comisión de Constitución?

-No. El Gobierno tiene que defender su proyecto y el programa de clase media que está en el Congreso. Quiero recordar que la tramitación de este proyecto de ley primero buscó el interés político de la oposición, pasando a llevar la institucionalidad reglamentaria vigente, porque las políticas públicas en materia de seguridad social son de facultad exclusiva del Presidente de la República. Cuando esas iniciativas a su vez llevan asociado gasto, también esa facultad está radicada en el Poder Ejecutivo, y aquí conscientemente de que no existía esa iniciativa parlamentaria, para esa finalidad buscan un subterfugio que es generar una reforma constitucional donde establecen estos mecanismos del retiro del 10% pasando a llevar la facultad presidencial; por lo tanto, nosotros no podemos hacernos parte de un proyecto en cuyo origen correspondía al Ejecutivo y no al Poder Legislativo.

-¿No se logró frenar a tiempo este tipo de reformas que se dice deberían ser materia de ley?

-En el último tiempo en el Parlamento tenemos muchas muestras en orden a que los parlamentarios dicen hacerse cargo de los problemas ciudadanos, pero no reparan si las iniciativas que presentan están dentro del ámbito de sus facultades o no. Muchas veces en el Parlamento estos puntos se hacen estrictamente con una mirada política o de colocar al Ejecutivo una presión sobre sus hombros, pero cuando se tiene la mayoría a veces se abusa y se avanza más allá de donde corresponde y eso genera un daño a la institucionalidad, contribuye al desprestigio de las instituciones, genera incertidumbre en todos los ámbitos y al final esto termina afectando el bienestar de las personas. Yo creo que aquí todos los poderes del Estado debemos ser respetuosos de nuestras propias facultades y no invadir las facultades que corresponden a otro.

-¿Comparte la opinión del senador Allamand en orden a que lo sucedido se traduce en una embestida al régimen presidencial?

-Tenemos reglas del juego que están definidas y tenemos una Constitución que nos rige. Quienes somos autoridades juramos respetar la Constitución y la ley, y si a alguien no le gustan esas reglas del juego, existe un proceso que está establecido con un cronograma específico en donde va a existir la posibilidad de modificar esa institucionalidad y va a ser la ciudadanía la que va a dar opinión si quiere cambios o no los quiere y si quiere cambios, qué cambios quiere introducir y para eso se establece una convención constitucional.

-¿Permeó el populismo aparte de Chile Vamos como señalan analistas?

-Lo que suele pasar es que la presión en las redes sociales, en los medios de comunicación, la apreciación ciudadana muy potente respecto de una iniciativa muchas veces cohíbe e intimida a algunas personas y eso hace que al final del día, cuando llega la hora de la verdad, uno tiene que anteponer o sus convicciones versus la popularidad de una iniciativa, y algunos no resisten y toman el camino de una popularidad transitoria. Creo que en la vida pública siempre se tiene que ser consecuente con sus convicciones, defenderlas aunque sean impopulares y en eso yo creo Chile Vamos de estos episodios tenemos que aprender, sacar las lecciones, mirar con humildad cuáles son los errores que se han cometido y buscar los caminos de entendimiento, cohesión y de unidad. Nos queda un año y medio de Gobierno y no podemos perder el tiempo en diferencias internas que al final a nada conducen, que no solucionan los problemas, por el contrario, los acrecientan, y es obligación de todos quienes ejercemos cargos de autoridad en el Gobierno y en los partidos políticos de nuestra coalición buscar los caminos de entendimiento para ir en beneficio de las personas que confiaron en nosotros a través de procesos electorales legítimos, colocándonos en la condición de Gobierno y colocando a nuestros parlamentarios en los escaños en el Parlamento para apoyar un programa de Gobierno y para apoyar la gestión del Presidente Piñera.

-¿Podría haber más salidas de parlamentarios de Chile Vamos, tal como ocurrió con tres diputados en la UDI?

-Esas son decisiones muy individuales. Son procesos que corresponden a los partidos políticos y es de esperar que todos estos episodios puedan terminar revisando procedimientos, modos de relacionamiento interno en los partidos, entre los partidos de la coalición y modos de relacionamiento de los partidos de la coalición con el Gobierno. Aquí lo que importa es que sumemos y no restemos y en ese sentido, esta experiencia no grata que hemos vivido en las últimas semanas espero que sea un punto de inflexión para reencontrarnos en el camino de la cohesión y en el camino de la unidad.

Recuadro
'Buscan un subterfugio que es generar una reforma constitucional donde establecen estos mecanismos del retiro del 10% pasando a llevar la facultad presidencial; por lo tanto, nosotros no podemos hacernos parte de un proyecto en cuyo origen correspondía al Ejecutivo y no al Poder Legislativo'.

'Quienes somos autoridades juramos respetar la Constitución y la ley y si a alguien no le gustan esas reglas del juego, existe un proceso que está establecido, con un cronograma específico, en donde va a existir la posibilidad de modificar esa institucionalidad'.

'Lamentablemente los únicos que pierden con estas malas decisiones son los millones de chilenos que en los próximos años verificarán con angustia cómo una decisión de hoy, con mirada de corto plazo, que genera aplausos, a la hora de jubilar dará cuenta en toda su magnitud del daño causado a sus pensiones'.
Pie de pagina
RIENZI FRANCO-