Nex Prensa Escrita
Pais:   Chile
Fecha:   2020-10-06
Tipo:   Prensa Escrita
Página(s):   15
Sección:   
Centimetraje:   9x23

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EL CEREBRO PRODUCE UN EFECTO QUÍMICO SÓLO AL VER EL ALCOHOL.
Utilizan grasa de liposucción para tratar el alcoholismo
El Líder San Antonio
El Minsal reveló a fines del 2019 los resultados del estudio "Prevalencia de consumo de alcohol en Chile", dando cuenta que uno de cada 10 chilenos presentaba un consumo riesgoso. Además, el Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol (Senda), realizó en julio una encuesta que mostró que el consumo de alcohol subió en un 21,4% y se mantuvo en un 32,8% en el confinamiento.

Frente a esto, el académico de la Facultad de Medicina de la U. de Chile, Yedy Israel, desarrolló un proyecto que busca solucionar este fenómeno. El profesor explicó que el alcohol produce rancidez oxidativa y sobreinflamación en el cerebro. Este dura meses, y se traduce en que si alguien vuelve a ver bebidas alcohólicas necesita volver a consumirlas de forma compulsiva.

El doctor ruso, Iván Pávlov, buscaba estudiar los reflejos condicionados por estímulos. Para comprobar esto, hacía sonar una campana cada vez que le daba de comer a su perro. Así, el animal asoció ese sonido con la acción de comer. Además, observó que sólo al escuchar el sonido, su can empezaba a salivar y secretar jugos gástricos.

Israel explicó que la adicción al alcohol se parece a ese fenómeno. "Se produce un efecto biológico y el cerebro capta como si estuvieras tomando alcohol con sólo verlo. Por ende, necesitamos un compuesto antiinflamatorio y antioxidante, ya que estos fenómenos perpetúan en la memoria lo rico y agradable que le pareció a la persona beber. Esto incita el pase del 'me gusta' al 'lo necesito", dijo.

Para lograr estos efectos se usa la grasa de la liposucción obtenida de intervenciones en la Clínica Alemana. El proceso consiste en disgregar el tejido adiposo para aislar las células madre mesenquimáticas presentes en él. Luego, se procede a limpiarlas y activarlas químicamente, para producir sustancias antiinflamatorias y antioxidantes sin estas células. Así, los componentes resultantes son solubles, antioxidantes y antinflamatorios, evitando la necesidad de beber alcohol al verlo.

El proceso ha sido utilizado con éxito en ratas de laboratorio, cuenta con una patente y se espera licenciar para que alguna empresa pueda realizar pruebas en humanos. Esperan convertir esta innovación en un spray nasal para tratar el alcoholismo.