Nex Prensa Escrita
Pais:   Chile
Fecha:   2021-10-18
Tipo:   Suplemento
Página(s):   2
Sección:   Suplemento - FUTURO SUSTENTABLE: BIOGÁS Y GLP - OPINIÓN
Centimetraje:   19x28
Necesitamos de todas las renovables para lograr una matriz cero emisiones: El rol del biocombustible
El Mercurio - Edición Especial
Mucho se ha hablado del éxito que han tenido en los últimos años las energías renovables no convencionales (ERNC) en mostrar el camino hacia una matriz energética cero emisiones. Si bien es cierto que los números muestran que hay motivos para ser optimistas, también es cierto que la producción de energía eléctrica limpia es solo una parte de la respuesta.

Efectivamente, al analizar el desarrollo de la capacidad instalada ERNC de nuestro país, se observa que hemos pasado de 442 MW en 2009 hasta 10.800 MW a septiembre de 2021. Solo en los primeros nueve meses de este año han entrado en operación casi 3.500 MW, que es más o menos la misma cantidad de potencia que entró entre 2016 y 2020.

Por su parte, la meta legal de que el 20% de generación eléctrica provenga de este tipo de fuentes se cumplió en 2020; es decir, cinco años antes de lo previsto. Finalmente, en términos operacionales, hemos seguido rompiendo récords, ya que la máxima tasa horaria de penetración renovable alcanzó un 60,8% en septiembre.

CONDICIONES PARA MATRIZ CARBONO NEUTRAL

Desde otra perspectiva, ACERA en estos momentos está trabajando en la realización de un estudio que permita identificar las condiciones que se deben cumplir para poder contar con una matriz eléctrica cero emisiones al más breve plazo posible. Si bien el estudio aún está en desarrollo, los resultados preliminares muestran que, a pesar del importante desarrollo renovable que tenemos, este es aún insuficiente para descarbonizar nuestra matriz y, por lo tanto, es fundamental implementar una nueva generación de políticas públicas de promoción de sistemas de almacenamiento, centrales ERNC 24/7, como la CSP, y biomasa.

Todo lo anterior son muy buenas noticias. Sin embargo, es muy importante tener en cuenta que, según el último balance nacional de energía, la electricidad representa un 22% de los usos secundarios. Dicho de otra forma, el 78% de la energía que usamos en nuestro país proviene de la combustión, ya sea de combustibles fósiles o de biomasa.

No cabe duda de que el proceso de electrificación, principalmente del transporte y calefacción, jugará un rol muy importante en el proceso de búsqueda de la carbono neutralidad. Pero, de igual forma, también es evidente que existe un gran número de aplicaciones, fundamentalmente industriales, que requieren del uso intensivo de calor y que no podrán ser directamente electrificadas.

VERSATILIDAD

Es en este grupo de aplicaciones donde nuevas iniciativas, como el hidrógeno verde o la utilización de biocombustibles, pueden hacer la diferencia.

Desde esta perspectiva es importante destacar que la gran característica de la bioenergía es la versatilidad en su uso. Sirve para producir energía eléctrica, pero al mismo tiempo para producir calor y es una potente herramienta de cogeneración haciendo un tremendo aporte a la eficiencia energética. Debemos comenzar a ver el problema energético como uno que va más allá de la producción y consumo de energía eléctrica. Las necesidades energéticas del país son múltiples y algunas de ellas pueden ser satisfechas con energía eléctrica, pero muchas otras necesitan también calor. Pocas fuentes energéticas tienen la versatilidad que tiene la biomasa para abastecer ambos tipos de necesidades.

Chile hace algunos años invirtió importantes recursos, tanto público como privados, en actividades de I+D para el desarrollo de biocombustibles de segunda generación, es decir, provenientes de biomasa que no compita con recursos alimentarios. Además, nuestro país tiene una gran actividad agroindustrial que puede aprovechar sus procesos productivos para la producción y utilización de biocombustibles líquidos y gaseosos. En este sentido, la tecnología y experiencia ya está disponible a nivel mundial, e incluso en nuestro país.

Si queremos realmente avanzar en la ruta de la carbono neutralidad, cada iniciativa cuenta. A pesar de los avances en otras materias energéticas, no podemos darnos el lujo de desaprovechar las enormes oportunidades que nuestro país tiene en la utilización de los biocombustibles.
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DARÍO MORALES, DIRECTOR DE ESTUDIOS ACERA.-