Nex Prensa Escrita
Pais:   Chile
Fecha:   2022-09-10
Tipo:   Prensa Escrita
Página(s):   4
Sección:   AL DÍA - COLUMNA
Centimetraje:   9x16
¿Cuánto nos importan nuestros adolescentes?
La Estrella El Diario de Chiloé
Una triste tradición de la cual hemos sido testigos en Fiestas Patrias tiene relación con los accidentes de tránsito. De hecho, justamente la autoridad ya lanzó la campaña "Cuida tu vida, para tu familia y los que te quieren eres todo" con el objetivo de prevenir el consumo alcohólico y, de paso, los choques y atropellos.

Y es que las cifras son elocuentes: en 2019, antes de la pandemia, se registraron más de 1200 siniestros y 24 fallecidos, una cifra baja comparada con los 39 decesos ocurridos en 2018. Hoy nos preparamos para una cifra similar. Nuevamente, normalizamos la tragedia y ni siquiera nos preguntamos si hay algo que podamos hacer.

En Chile el 65% de nuestros adolescentes muere por causas exógenas. En el tramo de 15 a 19 años casi el 50% de estas muertes se relacionan con conductas de riesgo como la violencia y los accidentes de tránsito, con involucramiento de drogas y alcohol. Nuestros adolescentes mueren por causas evitables, pero pareciera que los adultos nos comportásemos como si no hubiera nada que hacer.

La Fundación San Carlos de Maipo lleva ya más de 7 años trabajando en el concepto de la prevención, entendida como el abordaje sistemático de los factores de riesgo y protectores que están a la base de conductas como el consumo excesivo de alcohol y drogas, la violencia, la delincuencia, la ansiedad o la depresión. En resumidas cuentas, evitar estas conductas está directamente relacionado con cómo los adultos configuramos un entorno donde los adolescentes puedan crecer en paz.

Si bien somos nosotros los que tenemos "el sartén por el mango", como padres, madres o cuidadores, nos sentimos muchas veces superados por nuestros adolescentes por sus cambios, su mundo que a veces desconocemos, sus gustos e intereses que no comprendemos.

En consecuencia, la comunicación debe ser nuestro puente; busquemos espacios para generar conversación, conocer sus gustos, valorar sus intereses y opiniones diferentes a las mías, respetar sus puntos de vista, acoger sus anhelos y lo qué les ocurre, con cariño y empatía. Durante estas fiestas no nos quedemos mirando el calendario, encogiéndonos de hombros y esperando que pase el "chaparrón". Podemos actuar y reconectar con quienes siempre serán parte de lo más importante de nuestras vidas: nuestros niños, niñas y adolescentes.
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Raúl Perry, gerente de programas de Fundación San Carlos de Maipo-