A recomponer el tejido social
Los chilenos estamos gritando, muchas veces en silencio, por un reencuentro. Regresar a un país en paz, recuperar las confianzas perdidas y la convivencia fraterna. El desafio es unirnos para empujar juntos en una misma dirección que consiga ese Chile justo, solidario, próspero, alegre y humano que podemos y queremos ser. Violencia, intolerancia o indiferencia, por nombrar algunos, son indicadores de un tejido social que necesita recomponerse. Debe ser obra de todos: Gobierno, Poder Legislativo, Poder Judicial, sociedades intermedias, empresas, etc. Debe ser inclusivo, confeccionarse cuidando la dignidad de la persona humana y el bien común. Evolucionar y ser flexible a las necesidades y desafíos que se presenten. Sobre todo, debe ser y estar
sano.
Desde la empresa podemos y tenernos mucho que aportar en este proceso de reencuentro y de transformación social positiva. La empresa es una comunidad de personas, por lo que no solo debe ocuparse del desarrollo material de sus integrantes, sino también cultural y espiritual; y eso requiere propiciar espacios de diálogo y fraternidad; fomentar al interior de la empresa la participación e impulsar el desarrollo integral de los colaboradores y sus familias. No solo debernos ofrecer bienes y servidos que realmente sirvan. sino también debernos dar trabajo digno que promueva el crecimiento de los colaboradores.