| Pais: Chile |
| Región: Antofagasta |
| Fecha: 2023-01-30 |
| Tipo: Prensa Escrita |
| Página(s): 13 |
| Sección: Opinión |
| Centimetraje: 15x9 |
El proceso constituyente avanza según las reglas establecidas en el "Acuerdo por Chile", el cual tiene diferencias significativas con el anterior que hacen ser optimistas, sin perder el sentido de realismo.
Desde el humanismo cristiano valoramos las menciones a la dignidad de la persona humana y la búsqueda del bien común, contenidas en las "12 Bases Constitucionales" que servirán de marco para una nueva Constitución. También nos parece relevante que haya quedado establecido la protección a "el derecho a la vida", "la igualdad ante la ley", "el derecho de propiedad en sus diversas manifestaciones", "la libertad de conciencia y de culto", y "la libertad de enseñanza y el deber preferente de las familias de escoger la educación de sus hijos".
Así como se puede ser optimista, este proceso también debe propender a generar instancias de diálogo y participación, asegurándose ahora la real colaboración de todos los actores de la sociedad, entre ellos, los que estamos en el mundo del trabajo: Trabajadores, empresarios y emprendedores, grandes y chicos.
La empresa, entendida como comunidad de personas que va más allá de la sola búsqueda de utilidades, y consciente de su responsabilidad pública, es un actor relevante y necesario para la construcción de un tejido social cohesionado, por lo que debe tener un papel activo y de cooperación en este proceso de diálogo y participación.
Que lleguemos al plebiscito de salida con un país mayoritariamente unido en torno a un texto que dé garantías de paz y prosperidad es tarea de todos y cada uno.
Francisco Jiménez Ureta Unión Social de Empresarios, Ejecutivos y Emprendedores Cristianos